Javier Alés Sioli, profesor de la Universidad Pablo de Olavide y director del Máster en Mediación familiar, asuntos civiles y mercantiles que desarrolla la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), no recuerda las innumerables situaciones que ha resuelto, pero sí algunas que han marcado su vida profesional: “Recuerdo un caso del cuidado de una abuela en el que logramos sentar a la misma mesa no sólo a su hija (cuidadora informal) sino al marido de ella, y también a los dos hijos adolescentes que tenían algo que decir. Fue difícil. Tras casi unas 10 sesiones de hora y media y una por semana, se llegó a un “pacto de convivencia” donde de alguna forma todos participaban en mayor o menor medida de su cuidado. El gran conflicto existía con la realidad exterior, que era otra mujer, hija de la mayor y, por tanto, hermana de la demandante de mediación, que al no vivir con ellos tendría que aportar su participación en ese cuidado (semanal, mensual, en vacaciones...). Evidentemente, la solución se encontró dependiendo de los trabajos de cada uno, estudios, etc; pero el resultado fue esa convivencia que, después de tres años y realizar una supervisión, se ha demostrado que ha servido mucho”. El curso de la UNIA va ya por su segunda edición. ¿Cuál es el objetivo del curso? Se trata de conseguir la habilitación formativa y legal de los alumnos y alumnas como mediadores profesionales para poder ejercer y darse de alta en los registros de mediadores familiares de la Junta de Andalucía y también en el de mediadores civiles y mercantiles del Ministerio de Justicia. También me gusta decir que este curso se convierte en una escuela de mediadores. ¿Con la mediación se llegan a mejores acuerdos que pleiteando? Por supuesto. Yo creo que es la única medicina cuando las partes que se encuentran enfrentadas van a seguir relacionándose en el tiempo. Nuestra misión como mediadores es intentar que alcancen un acuerdo justo, equitativo, estable y duradero. [cita alineacion="derecha" ancho="50%"]"La mediación es la única medicina cuando las partes que se encuentran enfrentadas van a seguir relacionándose en el tiempo"[/cita] ¿Se usa mucho? ¿Los ciudadanos conocen la mediación? La verdad es que es nuestra cuenta pendiente. Las administraciones públicas están obligadas a difundir este método, pero también los mediadores debemos dar a conocer nuestro trabajo. Hay muchos mediadores bien preparados, pero cuesta que en esta sociedad las personas se acerquen a la mediación. Podemos decir que debemos cambiar la cultura del conflicto por la cultura del acuerdo. ¿Existe un perfil de familias con las que la mediación funcione mejor? No, porque los mediadores somos modistos de las relaciones humanas que adaptamos el traje a las personas que confían en nosotros. ¿Qué tipos de problemas son los más difíciles de solucionar con la mediación? Aquellos que conllevan lo que llamamos el duelo. Y éste se produce no sólo en el tema emocional, sino incluso en cualquier ámbito. Las personas tienen que saber que no podemos cambiar lo que ha pasado y se encuentran ancladas en ello… Que no sabemos realmente qué pasará en el futuro… Pero que lo importante es el aquí y ahora, que es un verdadero regalo tratarlo. Por eso se llama presente. ¿Hay edades, en el caso de padres e hijos, más favorables para que la mediación consiga su objetivo? La verdad es que no, porque si bien es necesario que tengan suficiente uso de razón, también es verdad que cuando por ejemplo atendemos un caso de crisis matrimonial de una pareja con hijos, directa o indirectamente, estamos decidiendo cuestiones relacionadas con sus vidas. ¿Cree que a los padres con condenas por violencia de género no se les debería otorgar la custodia compartida? Nunca me atrevería a aseverar nada. Cada caso es un mundo. Piense que incluso con el paso del tiempo se ha conseguido mediar entre exterroristas y víctimas de ETA. ¿Qué casos son los más frecuentes en mediación en el ámbito civil? Aquellos que hacen referencia a temas vecinales, reclamaciones de cantidad o incluso los relacionados con indemnizaciones, desahucios… Hay muchos. ¿Qué casos son los que no pueden solucionar la mediación? Aquellos en los que el equilibrio del poder es imposible. Para llegar a acuerdos justos y equitativos necesitamos un equilibrio. Sin éste es imposible.   unia       1. La UNIA lleva a Platero a su tierra 2. Soy yo 3. Cansadas de la igualdad de corta y pega  4. Elija: ¿Trabajador pobre o parásito asistido? 5. Arte sin mecenas 6. Somos capaces 7. Cursos de verano contra el desempleo 8. "A veces estoy en la parada del bus y quiero que me abracen" 9. Excelentísima UNIA 10. Enfermedades no tan raras 11. Cuidados gigantes 12. Una revista para descubrir la ciencia 13. Los gobiernos no se creen la investigación 14. La UNIA prepara una cuarta convocatoria de Capital Riego 15. Más cultura libre