Ni siquiera se han tomado la molestia de vestir el muñeco para disimular un poco: las tres derechas que tienen mayoría en la comisión de investigación de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (FAFFE) han elegido los días 7 y 8 de noviembre, vísperas de las elecciones, para llamar a declarar a los expresidentes de la Junta Susana Díaz, Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

Esos mismos días, jueves y viernes, están llamados a comparecer la ministra de Hacienda y exconsejera María Jesús Montero, los exconsejeros Antonio Ramírez de Arellano, Javier Carnero y José Sánchez Maldonado y, como guinda, el propietario del prostíbulo Don Angelo, donde el expresidente de la entidad Fernando Villén gastó más de 14.000 euros en una noche que la justicia está investigando. Para el día 9 la comisión no ha citado a nadie porque ese día es sábado y no hay comparecencias.

Salvo Chaves y Griiñán y María Jesús Montero, que era titular de Salud, ninguno de los políticos socialistas utilizados por PP, Cs y Vox como traca electoral en vísperas del 10-N formaban parte del Gobierno andaluz cuando sucedieron los hechos investigados, entre 2004 y 2010.

Para el portavoz adjunto del Grupo Socialista en el Parlamento de Andalucía, Rodrigo Sánchez Haro, las derechas hacen un “uso torticero del Parlamento andaluz, con la citación de comparecientes en la comisión de investigación de la Faffe dos días antes del cierre de las urnas. Lo que no ganan en las urnas intentan ganarlo con juego sucio utilizando torticeramente las instituciones”.