La flota de autobuses urbanos de Jaén es la única de la comunidad andaluza que aún circula con torno, uno de los mecanismo del sistema de cobro que ha ido desapareciendo de manera paulatina en el resto de provincias. A este anticuado método se suman otras carencias como el aislamiento de barrios, la imposibilidad de hacer transbordo, las frecuencias de paso de las líneas existentes algunas de las cuales excede los 45 minutos o nunca si es fin de semana, la falta de información en la mayoría de las paradas que carecen del panel informativo que indica la línea, el destino y el tiempo que tarda en llegar el autobús o la eliminación del servicio nocturno, los denominados "búhos", los fines de semana.  A ello hay que añadir las quejas de los usuarios por la falta de aire acondicionado en los días de más calor en la capital, como ha sucedido recientemente. En suma, una relación de deficiencias que ha convertido a este servicio público en el peor valorado por los jiennenses. El mensaje de modernidad que traslada el Ayuntamiento de Jaén contrasta con un transporte público que sigue sin dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos tras años de quejas y peticiones de mejora que nadie atiende. Así, la permanencia del torno como sistema de control de viajeros evidencia que este mensaje de modernidad está al margen de los intereses de la empresa concesionaria Herederos de José Castillo Castillo S.L. Su ubicación en la zona de acceso del vehículo dificulta el paso a las personas con problemas de movilidad o a quienes transportan en sus manos algún objeto, como un bolso o un paraguas, que a menudo se enganchan en las palancas del mecanismo. Se trata de un método de control del usuario cuyas vueltas tienen que coincidir con la máquina expendedora de billetes del conductor. Pero es habitual que los bolsos se enganchen, que los niños y ancianos encuentren dificultades para pasarlo, y si se sube con un carro de la compra la dificultad aumenta. La Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Jaén  (Fejidif) ha denunciado en más de una ocasión este sistema porque perjudica especialmente a las personas con movilidad reducida a las que se les impide acceder sin ningún tipo de ayuda, y con el inconveniente añadido de que no existe otra alternativa para desplazarse por la ciudad. UN SERVICIO DEFICIENTE Pero no es solo el torno, el bus urbano suma un cúmulo de carencias que hacen del mismo un medio ineficaz que ni siquiera da cobertura a todos los barrios de la capital, según se refleja dos informes que describen el estado actual del transporte público en la capital jiennense y sus perspectivas de futuro. Un estudio del Plan Estratégico de la ciudad, realizado por profesores de la Universidad de Jaén, detalla algunas de estas incomodidades del único medio de transporte público que existe en Jaén y que deriva "en la dependencia extrema del vehículo privado ante la falta de alternativas para desplazarse por el núcleo urbano de la capital". Esta situación ha consolidado un sistema de transporte deficiente que ha generado las críticas no solo de la oposición municipal, sino también de asociaciones vecinales y colectivos como UCE o la mencionada Feiidif. El análisis contempla mejoras en la velocidad comercial, en la reducción de los tiempos de espera de viaje, en la cobertura a los barrios con déficit de transporte público y en la accesibilidad a las paradas. Plantea además actuar en la reordenación a corto plazo del transporte urbano, en la implantación de carriles-bus, en la mejora de la accesibilidad e infraestructuras de las paradas, además de reordenar el tráfico y los cuellos de botella, así como coordinar medidas que faciliten el tráfico rodado en el núcleo urbano y el acceso de los jiennenses que proceden de municipios del resto de la provincia. UN ESTUDIO DEL CES Por su parte, el Consejo Económico y Social (CES) de la ciudad de Jaén también le ha dedicado otro estudio en el que describe una situación muy similar. El mismo aborda la necesidad de remodelar la flota de autobuses, empezando por los vehículos articulados, a los que considera un problema tanto para el tráfico rodado como para la frecuencia y calidad del servicio que da, "cuya mejora también debe exigirse por la Corporación Municipal". Propone seguir avanzando "de manera progresiva en la implantación de paneles informativos de alta tecnología como mecanismo de eficiencia y calidad del servicio, y de aplicaciones informáticas o de telefonía móvil de última generación para información de los usuarios del servicio, todo ello, con cargo a la concesionaria del servicio". Frente a estas sugerencias, el CES muestra su preocupación por "cómo la calidad del servicio se resiente, al eliminarse líneas utilizando argumentos económicos, que no tienen cabida en un servicio público". Otra de sus peticiones, es la implantación de un billete único con “tarifa plana” para incrementar y mejorar el transporte urbano, además de potenciar al máximo su uso para lograr "una mayor fluidez del tráfico, un medio ambiente de más calidad y un ahorro energético". Según este informe, "no cabe apelar sin más a la sensibilidad social o medio ambiental del ciudadano para animarle al uso del transporte público, sin ofrecer a cambio mejoras sustanciales en el mismo que hagan su uso más atractivo, rentable y cómodo que el vehículo particular". CONEXIÓN INTEGRAL DE LOS BARRIOS El estudio plantea la realización de un análisis en profundidad de las actuales líneas de autobuses, "en la medida que se observan carencias estructurales en las mismas, motivadas por su falta de adaptación a la realidad de la evolución y crecimiento de la ciudad". En este sentido, incide en la necesidad de avanzar hacia una conexión integral entre los distintos barrios. En cuanto a las medidas de supervisión de la empresa, el CES dice que "dada la naturaleza pública del servicio, se hace necesario arbitrar un cauce legal de control del mismo, que en todo momento permita a la Corporación conocer la realidad de este según la legislación vigente". Ambos trabajos se suman a la crítica de la oposición municipal que considera la flota de autobuses "moderna por fuera y anticuada en su interior y "de la que es responsable la empresa Castillo, encargada de gestionar este servicio público en la capital jiennense". La concejal socialista Matilde Cruz recuerda que fue “por decreto del PP, sin pasar por pleno, y a pocos meses de perder las elecciones con la llegada del PSOE e IU al gobierno municipal, en 2006, cuando se blindó el contrato con la empresa Castillo para mantener la concesión hasta 2036, sin contraprestación alguna". Según Cruz, la única exigencia del equipo del Gobierno del PP a la concesionaria fue la implantación del Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE), un sistema que permite que cualquier ciudadano pueda tener información en tiempo real sobre el horario en el que los autobuses pasarán por su parada, eliminando la incertidumbre de la espera, "pero no se encuentra instalado en todas las paradas". La edil socialista denuncia la inexistencia de un sistema de transbordo o la cobertura del 100% de la población, que ve cómo, al contrario, el transporte es de peor calidad que nunca”.  Igualmente critica el abuso en la utilización del vehículo privado, los atascos y una elevada contaminación, "cuando tenemos la solución y se llama Plan de Movilidad Urbana Sostenible, documento que pocas ciudades tienen; que está incorporado en el PGOU y si se incluye es porque las medidas que se contemplan en él es que la dan por buenas, no?". LOS POLÍGONOS Matilde Cruz afirma que en el anterior mandato "hubo que pelear desde el movimiento vecinal y la oposición para que se adquirieran microbuses para la zona Sur y el casco antiguo y los únicos que se han comprado no han sido para aumentar la flota, sino para quitar otros de la circulación, con lo que todo sigue igual". "Idéntica situación, añade, se vive con los polígonos industriales como es el caso del Nuevo Jaén, cuya asociación solo ha conseguido, y a propuesta del PSOE, que a duras penas circule por la zona un autobús, el que lleva a Las Infantas que se desvía en su trayecto para atenderlos". Reitera que sigue sin salir adelante el billete de transbordo o que el casco antiguo no cuenta con transporte público los fines de semana y a diario funciona una hora después que en el resto de la ciudad y termina su recorrido tres horas antes, a las 20,00 horas. Cuestiones que han llevado a la oposición municipal a plantear la necesidad urgente de acometer una reforma profunda del transporte urbano. Dotarlo de eficiencia, mejores vehículos y cobertura a nuevas zonas y tejer una red radial de forma que todas las líneas tuvieran el centro o la conexión con el tranvía como punto final y las frecuencias de paso así serían más cortas. Desde Jaén en Común se pide un plan de movilidad para la ciudad, y PSOE y C's han solicitado al Ayuntamiento que pida un requerimiento a la empresa concesionaria para realizar una auditoría del servicio.