Tejer compromiso político, complicidades, ayudas a los perseguidos, resistencia y feminismo en el franquismo. Esos son los mejores jerséis que Josefina Samper, compañera y aliento diario del fallecido sindicalista, Marcelino Camacho, durante toda su vida. Pero Josefina aun sigue tejiendo compromiso y lucha a sus casi 90 años. Una mujer andaluza, nacida en la Alpujarra almeriense, autora por sus manos de los famosos jerséis y chaquetas de lana de su esposo, Marcelino Camacho.

Los jerséis de Marcelino como iconos de la Transición
Pero ello, que son iconos gráficos de la lucha contra la dictadura y de la Transición, son solo eso símbolos. El trabajo, de una vida entera, la ayuda diaria a un sindicalista que estuvo en total casi 15 años en la cárcel, sacar una familia adelante en esas circunstancias y seguir con el activismo político y sindical, esos son los verdaderos trabajos que Josefina Samper ha tejido, y sigue tejiendo, y que para IU la hacen merecedora de recibir la Medalla de Andalucía.

Emigración, militancia y trabajo
Toni Valero ha defendido que Samper, quien emigró junto a su familia en la infancia, “es una heroína, comprometida con la sociedad, compaginando la militancia, con el trabajo y con tirar para adelante con una familia en las duras condiciones de la clandestinidad”, aseveró Valero. El dirigente de IU Andalucía reivindicó este reconocimiento “por la lucha que a día de hoy mantiene Josefina Samper por los derechos de la clase trabajadora y de las mujeres, en un momento en el que asistimos a un grave retroceso en los derechos laborales”, señalando que más de 300 sindicalistas están procesados por el “infame” artículo 315.3 del Código Penal.

Presencia de un hijo de Marcelino y Josefina
Valero, número dos  de IU Andalucía, ha estado acompañado por Marcel Camacho, hijo de Josefina y de Marcelino Camacho, por la portavoz adjunta de IU en el Parlamento, Elena Cortés y por el dirigente de IU y secretario del PCA, José Manuel Mariscal. Marcel Camacho mostró “el orgullo de la familia” por la petición realizada por IU, manifestando que Josefina Samper es “un ejemplo de entrega solidaria con los luchadores de la época y por los derechos de las mujeres”. “Nunca ha sido la mujer que está detrás del hombre”, añadió, ya que junto a Marcelino Camacho “fueron una pareja de luchadores: a él le tocó la cárcel y a ella las responsabilidades de la casa y de la lucha que venía”.

Solicitud de galardón
Toni Valero, responsable de Organización de IU Andalucía, ha anunciado la solicitud de la Medalla de Andalucía para Josefina Samper “una alpujarreña que es ejemplo vivo del pueblo trabajador andaluz y una pionera en la lucha por los derechos de las mujeres”, recordando su papel como fundadora del Movimiento Democrático de Mujeres y de CCOO, “en condiciones durísimas”. Elena Cortés defendió que Josefina Samper “es una mujer imprescindible para entender Andalucía y la lucha por los derechos de las mujeres por la igualdad”

Nació en Fondón, en la Alpujarra almeriense
Por último, . Josefina Samper Rojas nació en Fondón, en la Alpujarra almeriense, en 8 de mayo de 1927. Su padre era minero y su madre una emigrante alpujarreña. A los 3 años, su padre emigró a Orán (Argelia) y un año después le siguió la familia. Allí Josefina cuidó de su hermana mientras su madre trabajaba lavando ropa a domicilio. Posteriormente, Josefina comenzó a trabajar como “pantalonera” en un taller de confección textil. A los 12 años comenzó su militancia en las Juventudes Socialistas Unificadas y, cuando cumplió los 14, se afilió al PCE de la mano de Roberto Carrillo, hermano de Santiago Carrillo.

La lucha de las mujeres es la lucha por la democracia
En su exilio argelino, Josefina organizó la resistencia y la lucha contra el franquismo durante su juventud. Allí conoció a una de las personas que la acompañarían durante toda su vida de resistencia y de trabajo constante por la recuperación de la democracia en nuestro país: Marcelino Camacho.

Medalla de Andalucía
La petición de la Medalla de Andalucía para Josefina Samper no sólo tiene su anclaje en la vida ejemplar de una de las fundadoras de las Comisiones Obreras, sino en el ejemplo que transmite a generaciones posteriores de lucha por la igualdad de la mujer y por los derechos civiles de las españolas y españoles, y por su apoyo y organización de la lucha de los presos políticos durante el franquismo. Su biografía es el perfecto resumen de las claves del proceso histórico que nos llevó a las conquistas del año 78 y que aún no están culminadas del todo. Por eso, su ejemplo está más vivo que nunca.

Militante del PCE y matrimonio con Marcelino Camacho y cárcel
Josefina, como militante del PCE, participó en la distribución clandestina de la publicación España Popular. Creó un primitivo ejemplo de cooperativa dedicada a la fabricación de zapatillas de rafia con la que colaboró en ayudar a familias de emigrados políticos y a la suya propia. Junto a otras mujeres formó un grupo de apoyo a inmigrantes y refugiados políticos y, así, en 1944, en un encuentro clandestino con presos huidos de un campo de concentración, conoció a Marcelino Camacho, con quien se casa el 22 de diciembre de 1948. De ese matrimonio nacen sus dos hijos: Yenia y Marcel. En 1957 encontramos a la familia ya en Madrid, tras el indulto de Marcelino y de vuelta del exilio. En Carabanchel, donde Josefina y Marcelino continuaron su actividad política y sindical clandestina que llevó a Marcelino a sucesivos encarcelamientos.



Marcelino Camacho y Josefina Samper, su esposa, en una de las últimas apariciones públicas antes del fallecimiento del histórico líder sindical



Crea el Movimiento Democrático de Mujeres en 1965
Josefina nunca paró, jamás se detuvo a pesar de las circunstancias, más bien al contrario; ella, junto con otras mujeres militantes o parejas de militantes o esposas de presos, crearon el Movimiento Democrático de Mujeres en 1965, germen del actual movimiento feminista. Durante ese tiempo, Josefina, como otras, renunció a buscar un empleo fuera de casa porque todo su tiempo era su causa y viceversa. Por eso, sus hijos, Yenia y Marcel, se encargaban de llevar un salario al hogar.

Tejedora de jerséis
Mientras, Josefina cosía pantalones para una sastrería y tejía jerséis para una tienda de lanas. No solo se trataba de tejer jerséis. Josefina Samper se ha pasado la vida tejiendo voluntades, aspiraciones, deseos, derechos y lucha. Con la paciencia como arma revolucionaria, con la renuncia de lo particular por un objetivo común. Josefina, la tejedora.Y así sigue.

Josefina sigue tejiendo...y enseña a hacerlo
Tras el fallecimiento de Marcelino Camacho el 29 de octubre de 2010, Josefina Samper sigue manteniendo su actividad como transmisora de la lucha contra la Dictadura y las dictaduras, en defensa de la clase obrera y de sus derechos, del papel de la mujer en esa tarea constante que se propaga en las nuevas generaciones. Josefina Samper Rojas sigue tejiendo y, además, generosa, nos enseña a hacerlo.