El PSOE federal y el PSOE andaluz vuelven a discrepar: esta vez sobre la gestión de la última patata ardiente que ha caído en sus manos y cuyo nombre es Manuel Chaves. Tras la decisión de Griñán de no renovar su escaño de senador, decisión que estaba en manos del Parlamento autonómico, todas las miradas están puestas ahora en lo que hará el también expresidente Manuel Chaves. Como se sabe, la investidura de Susana Díaz como presidenta andaluza depende en gran medida de la renuncia de ambos expresidentes debido al escándalo de los ERE porque así lo han exigido pública e irreversiblemente Podemos y Ciudadanos, dos fuerzas en cuya mano está desbloquear la delicada situación parlamentaria en que el 22-M ha situado al PSOE. RESPETUOSO SILENCIO DE HEREDIA Mientras San Vicente, sede del PSOE regional, se mostraba ayer disciplinadamente discreto y se limitaba a no decir nada sobre qué debería hacer Chaves, Ferraz daba un llamativo paso adelante al afirmar César Luena, número dos del partido y hombre de confianza de Pedro Sánchez, que "no llegará el momento" de que el partido tenga que decidir sobre la inclusión del expresidente en una lista electoral. Del PSOE andaluz hablaron ayer dos personas sobre este asunto, Miguel Ángel Heredia y Luciano Alonso. Heredia, secretario general del Grupo Socialista en el Congreso y secretario provincial del PSOE de Málaga, dijo que la decisión de Griñán era "personal y coherente”, mientras que sobre Chaves no tenía una "respuesta" ni le "consta" que el Grupo Socialista haya mantenido alguna conversación con él sobre su continuidad. "No he estado en ninguna reunión sobre ese tema, no me consta que haya habido", ha dicho. El también malagueño consejero de Educación Luciano Alonso decía lo mismo sobre la decisión de José Antonio Griñán: “Hay que respetarla y valorarla en el compromiso que ha tenido siempre con la política". Sobre lo que hará Manuel Chaves dijo que no puede opinar de lo que no sabe: "Y no sé lo que va a hacer Manuel Chaves". PORTAZO SIN RUIDO DE LUENA El tono de César Luena fue distinto. El secretario de Organización del PSOE “respeta” la decisión de Griñán de abandonar la política activa, pero sobre Chaves no cree que el partido vaya a estar en la tesitura de tener que decidir si incluye al expresidente en una futura lista electoral. "No creo que llegue ese momento", dijo. Luena no solo daba así un portazo sin ruido a la posibilidad de que Chaves repita, sino que infligía una cierta –y en opinión de San Vicente innecesaria– humillación pública al expresidente, muy querido en la organización andaluza, convencida de que el expresidente puede tener responsabilidad política por lo sucedido con el ERE puesto que él estaba al frente de la Junta cuando se produjeron las irregularidades, pero desde luego no hay nada en su conducta de lo que deba avergonzarse. FONDO, FORMA Y FORMAS ¿Significa esa evidente diferencia de tono y de grado que hay discrepancias de fondo entre la secretaria general andaluza Susana Díaz y el líder federal Pedro Sánchez? No exactamente. Tal vez las hubo en el pasado pero no ahora. San Vicente y Ferraz no discrepan en el fondo pero sí en la forma. Sobre todo, en las formas. El fondo que ambos comparten es que el nombre de Manuel Chaves no debe figurar en la candidatura para las generales de noviembre. Sobre las formas, Ferraz prefiere empujar –incluso públicamente, como evidenció ayer Luena– a Chaves para sacarlo de la escena política,  mientras que San Vicente es partidario de respetar públicamente los tiempos del expresidente. ¿ARCHIVO Y DIMISIÓN? Pero para ambas partes, y seguramente que a estas alturas también para el propio interesado, es evidente que Chaves no puede ir de nuevo en una lista electoral, ni siquiera en el caso de que el Tribunal Supremo rechace su imputación formal. Tampoco cabe descartar que, si se produce esta última situación, el expresidente adelante su renuncia, como ha hecho Griñán. Lo que Chaves dijo ayer al respecto fue esto: "Griñán ha tomado una decisión en relación con una situación muy determinada en el Parlamento andaluz, que es la posibilidad de elección de senadores autonómicos. Lo respeto, pero en mi caso es diferente. En el momento oportuno, tomaré una decisión". ¿Cuál será? Nadie salo él lo sabe, pero es bastante obvio que, visto lo visto y oído lo oído, el expresidente ya habrá descartado íntimamente la idea, puede que en otro tiempo acariciada, de continuar en la vida pública.