El pasado martes 9 de junio el jefe de servicio de Ginecología del Hospital Regional de Málaga, Jesús Salvador Jiménez, formalizó su dimisión a la dirección del centro donde afirmaba que la "carencia" de recursos económicos para llevar a cabo su labor dentro del hospital habían sido un factor determinante para abandonar su cargo. Esta dimisión se sumaba a otras dimisiones que en la provincia malagueña han sacudido a su sanidad, evidenciando el deterioro a causa de las políticas "privatizadoras" del Gobierno autonómico. Dimisiones como las de la Directora Médica y Director de Enfermería del Clínico de Málaga en 2025.
En cualquier caso, Salvador Jiménez se trata de uno de los máximos referentes en cirugía ginecológica mínimamente invasiva, según se desprende de su perfil oficial en la UMA, donde también es profesor, por tanto había supuesto un nuevo terremoto en el seno clínico de la provincia. Su argumento para dimitir, centrado en la citada falta de recursos y acompañado de una denuncia por la baja dotación presupuestaria, sonaron similares a los esgrimidos un año antes por los profesionales que dimitieron en el Clínico. Sin embargo, un comunicado de la Asociación Andaluza de Endometriosis y Salud Femenina (Endosur Fem) ha puesto en duda su dimisión, que relacionan con un presunto cese encubierto por el SAS, debido a la "nefasta gestión" de Jiménez al frente de dicha área.
"Nefasta gestión"
Endosur Fem ha emitido un comunicado en el que desmiente categóricamente que la reciente salida del jefe del Servicio del Hospital Regional Universitario de Málaga haya sido una dimisión voluntaria. Según la organización, al facultativo "se le comunicó su cese" el pasado viernes otorgándole un plazo para abandonar el servicio, y tachan de "inaceptable" el silencio institucional de la gerencia del hospital y de la Consejería para confirmar oficialmente este hecho.
En su escrito, la asociación separa otras áreas de servicio a la que estaba a cargo de Salvador Jiménez. El motivo, aseguran, es que todo el hospital está sufriendo los recortes presupuestarios que esgrime el facultativo. No obstante, mientras que otras áreas como el servicio de Pedriatría, "ubicado en el mismo edificio y sufriendo exactamente los mismos recortes autonómicos", mantiene una valoración de calidad de 9 sobre 10, el servicio de Ginecología y Obstetricia ha desplomado su valoración de un 8,5 -la nota que tenía cuando Salvador Jiménez se hizo cargo del servicio- hasta un "dramático" 3,7. La "diferencia no reside en los fondos. Es la supuesta nefasta gestión", arguye la asociación.
El SAS "lo conocía y no actuó"
El núcleo de la denuncia de Endosur Fem apunta directamente al Servicio Andaluz de Salud, al que acusan de haber mantenido un "silencio administrativo" durante años. Las asociaciones de pacientes aseguran haber mantenido reuniones formales durante más de cuatro años con responsables del SAS en las que se expusieron "con nombres, fechas y documentación en mano" todas las irregularidades.
"Existió una decisión consciente de no actuar", aseveran desde la asociación, advirtiendo que esta postura ha tenido consecuencias "devastadoras" sobre la salud de cientos de mujeres en Andalucía.
La asociación enumera una serie de "hechos documentados" que, aseguran, revisten una "extrema gravedad" y que ya han sido elevados al Defensor del Pueblo, la Consejería de Sanidad y diversos ministerios.
Entre las presuntas irregularidades denunciadas destacan: Una "caída del 70%" en las cirugías de alta complejidad desde 2022, "dejando a pacientes en listas de espera de más de 900 días para intervenciones vitales"; El presunto "almacenamiento irregular de más de 500 solicitudes" de ecografía en archivadores de un despacho privado, fuera del sistema informático oficial (Diraya), un hecho ya denunciado por los sindicatos CSIF y UGT; El "bloqueo sistemático" a la Unidad de Endometriosis y la realización de cirugías complejas sin el apoyo de equipos multidisciplinares; y la supuesta emisión de altas médicas de forma arbitraria, "presuntamente sin tan siquiera un examen clínico previo".
Asimismo, critican la polémica designación del ya exjefe de servicio como miembro del tribunal evaluador en la OPE 2025 del SAS, a pesar de la existencia de quejas activas y de un presunto conflicto de intereses.
Ante esta situación, Endosur Fem subraya que la responsabilidad "no se resuelve simplemente cesando a un jefe de servicio de manera opaca cuando la presión mediática aprieta".
Por ello, exigen públicamente a la Administración la apertura de una investigación formal que determine qué autoridades omitieron actuar y con qué información contaban. Además, reclaman al SAS que asuma públicamente que fue informado de esta situación durante años, y piden medidas de supervisión efectiva en los servicios de Ginecología de la sanidad pública andaluza, garantizando la participación de las asociaciones de pacientes para defender a las mujeres con patologías graves. "El tiempo de los silencios institucionales ha terminado", concluye el comunicado.
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