La exclusiva publicada por ElPlural.com en la que este periódico cuenta que el piso en el que viven la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y su pareja, Alberto González Amador, está a la venta, ha provocado un auténtico terremoto, con infinidad de reacciones desde el punto de vista político y una gran repercusión mediática.
La información de este medio de comunicación cierra el círculo que se abría el pasado miércoles, cuando El País revelaba que la Autonomía había adquirido un ático de lujo en Chamberí para que la lideresa madrileña lo utilizara como oficina mientras duren las obras que se iniciarán presumiblemente en la Puerta del Sol, pero sigue dejando muchas preguntas sin responder ante las que la oposición exige explicaciones.
Una de las reacciones más contundentes en este sentido fue la del secretario general del PSOE de Madrid (PSOE-M), Óscar López, quien directamente pedía la pasada noche la dimisión de Ayuso. Lo hacia en una entrevista concedida al programa de la Cadena Ser, Hora 25, en la que consideraba que “ya es demasiado tarde para dar explicaciones” y que “la única respuesta que cabe de la señora Ayuso es la dimisión” tras los hechos de la última semana.
Venta del ático
La conversación con la emisora llegaba después de todo el revuelo que se había generado con la compra del ático, de 481 metros cuadrados y casi 200 metros cuadrados de terraza, que estaba destinado, previsiblemente, como espacio de trabajo de la baronesa ‘popular’. Tan solo 24 horas aproximadamente después de que saliera a la luz la noticia de la operación efectuado en abril, la Comunidad de Madrid anunciaba que ponía a la venta el inmueble y que destinaría lo recaudado de éste y cuatro inmuebles a paliar las consecuencias de los incendios.
Este sorpresivo anuncio suponía otra cascada de reacciones, como la que había provocado la información del día anterior. López consideró que le “habían pillado” en “otra mentira más” y que era éste y no otro el motivo de la venta y aseguraba que seguirían exigiendo explicaciones.
Desde Más Madrid, tanto su portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, como la diputada Marta Carmona fueron las primera en reaccionar. Lo hicieron en la misma dirección. “El único motivo por el que se vende el ático de Ayuso comprado con dinero público es que la hemos pillado. La vergüenza es tan grande que tiene que utilizar el dolor de los incendios de Madrid, que ella misma pudo hacer por prevenir, para tapar su derrota”, decía la primera.
Carmona, por su parte, calificaba de “evidente” que la región había llevado a cabo esta acción porque el “escándalo era palmario”: “Una presidenta no se puede comprar un ático de lujo a cargo de todos los madrileños y encima ni siquiera dar explicaciones consistentes de para qué lo va a usar (…) Ha sido una vergüenza y un bochorno absoluto”.
En la rueda de prensa del día anterior, preguntada por la compra de su gobierno del ático de lujo, la política 'popular' enmarcaba la situación dentro de una "campaña de desprestigio" por parte de los medios de comunicación y no dio muchos detalles sobre el inmueble. No aclaró si iría a él ella o alguien de su equipo y justificaba que se destinaría a “reuniones institucionales de forma provisional”.
Venta del piso en el que viven Ayuso y González Amador
Pasadas unas horas, ElPlural.com publicaba la tercera de las tres informaciones que sacudirían, más si cabe, el escenario de estos días. El piso en el que Ayuso vive con González Amador se encontraba la venta por 1.790.000 euros., según pudo confirmar este periódico a través de las inmobiliarias y documentación consultada. El propio Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de la presidenta, se lo confirmaba a este periódico.
El piso, “completamente reformado”, se sitúa en el barrio de Vallehermoso, uno de los más privilegiados de Madrid en el distrito de Chamberí. Cuenta con 211 metros cuadrados construidos, cuatro habitaciones y tres baños, así como con una terraza de diez metros, siempre atendiendo a la información de las inmobiliarias y la que figura en el Registro de la Propiedad.
El precio por el que lo adquirió el novio de Ayuso -850.000 euros, coincidiendo en el tiempo con los años en los que cometió los presuntos delitos por los que le investiga la Justicia- se encontraba en unos 400.000 euros por debajo del precio de mercado.
Un año más tarde, González Amador compró también el ático situado justo encima, que era propiedad de la empresa administrada por el empresario leonés que le representó en la causa con Hacienda, Javier Gómez Fidalgo, imputado más tarde por presunta colaboración con el presunto fraude fiscal de la pareja de Ayuso. Después de años alquilándolo por 5.000 euros el mes, González Amador lo compró por 950.000 euros, que pagó al contado.
La venta del piso en el que viven Ayuso y González Amador ha tenido una enorme repercusión mediática y, de nuevo, ha provocado la respuesta desde la izquierda. Entre las reacciones se puede destacar la de Óscar Puente, que también pidió la dimisión de la presidenta: “Resulta que es que el otro ático lo había puesto en venta. Si no presenta mañana su dimisión es evidente que Feijóo es un chisgarabíus que no tiene la menor autoridad”.
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