El jurado popular ha declarado culpable al hombre de 38 años que, en septiembre de 2013, asesinó a su exmujer mientras dormía en la casa que ambos compartían en un paraje rural de Níjar (Almería) y ha estimado que lo hizo aprovechando además la nocturnidad y lo aislado del lugar para asegurarse la impunidad. El veredicto, adoptado por unanimidad, señala como probado que Khaihil E. quitó la vida a H.A., de 27 años, de manera intencionada y cuando ella estaba "totalmente desprevenida" mediante "estrangulamiento a lazo", lo que le restó "posibilidad alguna de defensa". Tras la decisión del jurado popular, el fiscal ha solicitado la pena de 18 años de prisión para el procesado ya que se ha considerado probada la atenuante de confesión que llevó a la Guardia Civil tres meses después del crimen hasta el lugar donde enterró el cuerpo sin vida de su excompañera mientras que la Junta de Andalucía y la acusación particular ejercida por el hermano de la víctima han interesado 20 años de cárcel. La defensa, por su parte, ha pedido la mínima para el delito de asesinato, 15 años de prisión, ya que, según ha expuesto en sala, la confesión de su patrocinado habría sido "determinante" para el enjuiciamiento de los hechos. Al tiempo, ha cuestionado que estuviera "lúcido, lúcido" en el momento de cometer el crimen como determinaron los forenses, que ha calificado de "pasional". El jurado popular ha señalado como probado que Khahil E. y H.A. se divorciaron en 2013 en Marruecos y que, a su vuelta a España, estuvieron conviviendo para apreciar la agravante de parentesco. Ha remarcado, asimismo, que no hay constancia de discusión previa y que la víctima no tenía evidencias de heridas defensivas. Han apuntado como acreditado que "simuló desconocer" el paradero de su exmujer "una vez que enterró su cuerpo, liado en sábanas con cuerdas, en una fosa cavada en las proximidades de la vivienda", y que, incluso, acompañó al jefe de ella y a su hermano en "la búsqueda, alejándoles de la zona" y acudió a su puesto de trabajo "para interesarse". El tribunal de jurado, presidido por el magistrado José María Contreras, ha estimado probado que estaba en "pleno uso de sus facultades mentales" y que, por tanto, no actuó "por arrebato" y ha matizado las condiciones en las que confesó ya que, según han recogido, "la Guardia Civil ya tenía serias sospechas sobre él". El veredicto niega al procesado la posibilidad de remisión de pena o acceso a indulto y subraya que no ha reparado el daño ya que no ha compensado económicamente a los allegados de H.A y solo consta la solicitud de perdón en juicio. Khahil E. confesó ante la juez de Violencia de Género que quitó la vida a su compañera, H.A., en la noche del 30 de septiembre de 2013 estrangulándola, primero "con las manos" y luego con "una cuerda que tenía bajo la cama" ya que ella se "despertó" e "intentó resistirse", aunque "no le dio tiempo a pedir auxilio". El Ministerio Público asegura que el crimen se produjo "tras ver ese día" el acusado que la víctima, con quien había roto la relación recientemente, "había llegado a la casa donde ambos vivían en Campohermoso en compañía de otro hombre". Señala que "se puso muy celoso porque pensaba que estaba manteniendo relaciones íntimas con otras personas" y que fue entonces "cuando decidió acabar con su vida". "Además --añade-- ella se había negado reiteradamente a reanudar la relación con él tal y como este le pedía insistentemente". Para ejecutar el asesinato, y "con la intención firme de causar una muerte cierta a H.A", Khaihil E. "esperó" durante una hora en el domicilio que ambos compartían "a que ella se durmiera para abalanzarse aprovechando que se encontraba por ello indefensa". Así, "le apretó el cuello con gran fuerza sin que la víctima pudiera zafarse de él y repeler el ataque como tampoco pedir auxilio". Entonces, Khaihil E., con el fin de "asegurarse el resultado buscado", cogió una cuerda que había guardado bajo la cama "previamente y la enroscó fuertemente en el cuello de H.A., estrangulándola hasta que acabó con su vida". El procesado enterró el cuerpo "bajo tierra para ocultar lo sucedido" y, según declaró el mismo, lo hizo "envolviéndola en sábanas tras cavar una fosa con una pala y una azada, que disimuló con tubos encima". En sede judicial también admitió, diciendo "estar muy arrepentido", que "no le contó nada a nadie" y que a un familiar solo le dijo que ella "se había ido a Francia". El cadáver de H.A. fue encontrado por agentes de la Guardia Civil el 13 de enero de 2014 después de el procesado, ya detenido tras meses de investigación, les indicase el lugar en un paraje agrícola de Níjar conocido como 'El Polver'. La familia de ella había denunciado su desaparición en octubre aunque, según relató él en su declaración en fase de instrucción, se deshizo de sus pertenencias al día siguiente del crimen. Así, dijo que había tirado al interior de en dos contenedores de basura" tanto la "ropa" como su "teléfono móvil y el pasaporte".