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ElPlural Andalucía

¿Cómo que no se grabará la exhumación de Franco?

Cabe preguntarse qué derecho tiene el Gobierno para hurtar al país y a la Historia la grabación de un hecho de relevancia tan excepcional como la exhumación del dictador

Antonio Avendaño
Tumba de Francisco Franco en el Valle de los Caídos. Twitter

Tumba de Francisco Franco en el Valle de los Caídos. Twitter

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Columna de urgencia. Atención a todas las unidades. Llamando a Moncloa. Llamando a Moncloa. ¿Nos recibes, Moncloa? Dentro de 48 horas, el país vivirá un momento incuestionablemente histórico con la exhumación del dictador Franco de su mausoleo del Valle de los Caídos, pero el Gobierno de España ha decidido que no quede constancia ni testimonio visual del acto mismo de sacar el ataúd del tirano para devolvérselo a su familia.

Según relatan las crónicas, el dispositivo ordenado por el Gobierno para el jueves 24 no incluye la grabación del momento de la exhumación. Es razonable que se extreme la vigilancia para que ninguna de las personas que lleven a cabo la operación pueda introducir un móvil u otro artefacto de grabación: la exhumación del dictador no es un espectáculo, sino un solemne mandato del Congreso de los Diputados, sede de la soberanía nacional, llevado a efecto por el Gobierno con el respaldo unánime del más alto tribunal de la nación.

Ciertamente, en estos tiempos de voracidad televisiva y facilidades tecnológicas, todas las precauciones son pocas para impedir que nadie trafique con un mandato político cuya ejecución, en un Estado de derecho, debe ser impecablemente respetuosa incluso con quien nunca lo fue con sus conciudadanos.

Ahora bien, la preservación de la dignidad del difunto en absoluto se vería menoscabada por que las cámaras oficiales dejaran testimonio no solo del traslado de los restos a la cripta privada de la familia de Franco, sino también de la exhumación como tal. Levantar la lápida, sacar el ataúd y volver a cerrar la tumba del dictador no supone ninguna falta de respeto. Como no lo supondría grabar esos momentos de tantísima relevancia histórica. La falta de respeto sería más bien no grabarlos.

Aunque la vicepresidenta Carmen Calvo dijo en su momento que la operación se haría con discreción, es obvio que no será así. Y no solo obvio: es inevitable. Y no solo inevitable: es necesario que la exhumación no sea discreta. Así lo dictan la Historia y el sentido común. Así también la memoria de las víctimas. Filmar la exhumación no va contra nadie; no hacerlo va contra todos.

Antonio Avendaño

Sobre el autor

Antonio Avendaño

Antonio Avendaño es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Fue redactor en distintos periódicos de Castilla-La Mancha a partir de 1980 y más tarde redactor jefe de Diario Jaén entre 1985 y 1988 y director en funciones del mismo en 1989.

Tras ocupar la jefatura de redacción de El Correo de Andalucía de 1989 a 2001, fue director de los servicios informativos de la Junta de Andalucía de 2002 a 2007, año en que pasó a dirigir la delegación en en Andalucía de Diario Público, desde su fundación en 2007 hasta su cierre en 2012.

Especializado en opinión política, ha publicado cientos de columnas en distintos medios. Fue premio Andalucía de Periodismo en 1999 a una selección de sus columnas publicadas en El Correo de Andalucía.

Ha sido colaborador habitual en tertulias en de radio y televisión y conductor del programa La entrevista, de Canal Sur Radio, en la temporada 2018-2019. Fue fundador del diario digital Andalucesdiario.es, asociado editorialmente con ElPlural.com.