Fue un parto difícil. El rebautizado por Antonio Maíllo como el 'pacto del Viernes Santo' y que posibilitó que Podemos se integrara finalmente en la coalición electoral de Por Andalucía. Esta decisión fue previamente avalada por sus militantes y, principalmente, por los resultados electorales en otras comunidades, principalmente el desastre de Aragón y Castilla y León, y el éxito en Extremadura. La dirección estatal de Podemos entendió que era fundamental acudir en coalición para obtener buenos resultados, amén de que los números que entonces se manejaban en la sede morada advertían de que las posibilidades de éxito en solitario eran muy reducidas.
Finalmente se fraguó este pacto y Podemos se integró. Tras unas últimas semanas especialmente intensas, Maíllo sacó pecho del acuerdo, al que bautizó como el acuerdo del 'Viernes Santo'. Para los dirigentes de la coalición esto era una respuesta a las demandas de la ciudadanía, que querían una unión de las izquierdas para que el voto no se dividiese, en esa encrucijada electoral para echar a las derechas de San Telmo.
Tras la celebración de las elecciones, donde Por Andalucía ha permanecido tal y como estaba, con cinco escaños pero con 20.000 papeletas menos, es tiempo para la "reflexión", tal y como apuntaba el líder de esta coalición en la propia rueda de prensa posterior a la celebración de los comicios, por no haber obtenido el resultado esperado y motivada por el 'sorpaso' a su izquierda de Adelante Andalucía.
En cualquier caso, un dato fundamental en este resultado de los de Antonio Maíllo es que de los cinco escaños que se han revalidado en el Parlamento andaluz ninguno pertenece a Podemos, por lo que la formación que ahora dirige Ione Belarra quedan fuera del Parlamento andaluz.
Sin Jaén ni Sevilla
La secretaria general de Podemos Andalucía, Raquel Martínez, escribió un pequeño hilo en forma de análisis electoral en su cuenta de X. En él, Martínez, que siempre había sido una firme defensora de ir en coalición y firmante del manifiesto que gran parte de la organización en Andalucía y su equipo firmó para ir en coalición un año antes de que esta se materializara, señaló que pese a "conservar" el grupo parlamentario, "no se consigue llegar a los objetivos de crecimiento" que se había marcado Por Andalucía.
"Los espacios de coalición deben de cocinarse con tiempo, consensos, respeto y mucho trabajo previo de consolidación en el territorio", escribía la líder en Andalucía. Así, sobre Adelante indicaba que es una organización con "autonomía política y línea estratégica propia (...) alejándose del marco estatal que refuerzan la identidad y el sentimiento de pertenencia".
Asimismo, respecto al aumento del voto en el bloque de izquierdas, Martínez lamentó que el Gobierno alumbrado por los resultados electorales sea el que suma PP y Vox, pero celebra como "buena noticia" que el voto de la izquierda "crezca y tengamos en el parlamento andaluz dos grupos parlamentarios que nos den voz a quienes deseamos políticas transformadoras”.
Sobre el resultado del PSOE, que baja hasta los 28 escaños, Martínez ha descrito el escenario como un “debalce con una pésima candidata”. “El PSOE no convence a nadie como alternativa de izquierdas”, ha remachado.
Sin embargo, Martínez no habló de que Podemos, por tanto, queda fuera del Parlamento andaluz. Las únicas posibilidades que tenían los morados pasaban por conseguir el escaño en Jaén y el número 2 en Sevilla.
En Jaén la candidata era Loli Montávez. Quizá sea una de las plazas más difíciles que le tocó a la candidatura, exceptuando quizá Almería. Montávez, no obstante, hizo una campaña que fue de menos a más y situándose en boca de todos en la provincia jienense. Jornalera de profesión, hizo de su trabajo un orgullo y marca política, a diferencia de lo que calificaba como "políticos profesionales" que, aunque hablen del "campo" nunca lo pisaron. El Centra incluso llegó a darle la posibilidad de entrada en el Parlamento, situando a Por Andalucía al borde del escaño, pero finalmente quedó totalmente desdibujada.
Igual ha ocurrido en Sevilla, donde Alejandra Durán era la número dos en la lista provincial. Durán ha sido una de las cinco parlamentarias que integró este primer intento de coalición en el Parlamento andaluz, alumbrada de prisa y corriendo en 2022 y que se saldó con unos resultados totalmente diferentes a los obtenidos ahora. Entonces, hasta tres diputados de Podemos (la propia Durán, Juan Antonio Delgado y José Manuel Gómez Jurado) formaron parte de los diputados de la coalición, sumando a Esperanza Gómez (Máis País entonces, ahora Sumar) e Inma Nieto (Izquierda Unida).
De este modo, Podemos queda fuera del Parlamento andaluz una década después. Tras su irrupción en la Cámara en las elecciones de 2015, donde obtuvo 15 escaños al albur del liderazgo de Teresa Rodríguez, la formación queda totalmente desdibujada de la acción institucional autonómica y bajo un proceso de reconstrucción de cara a las elecciones municipales, que marcarán la supervivencia de un proyecto que aspiró a asaltar los cielos y que se encuentra en un momento especialmente delicado.
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