El "cantante, compositor, presentador, empresario y caballista" -tal y como reza en su biografía de Instagram, Bertín Osborne, no ha tardado en adherirse a Madrilucía, la Feria de Sevilla en Madrid, una idea que en Andalucía ha sentado como un jarro de agua fría y que se ha catalogado desde diferentes ópticas de la sociedad como un nuevo ejemplo de expolio cultural y apropiación de Madrid sobre Andalucía.
En sus redes sociales, Osborne (71 años) ha anunciado que ya es socio de una caseta en la lujosa Madrilucía, y a través de un enlace compartido en dicha publicación, todos los que quisieran también podrían formar parte de esa misma caseta, por el módico precio de 2.000 euros, gracias a una promoción, ya que si constatamos los precios que aparecen en la propia web del evento 'a la andaluza' en Madrid, hacerse socio cuesta realmente hasta 2.418 euros.
"Se va a poder disfrutar de conciertos en la caseta, de desfiles de moda flamenca y de hasta un pescaíto a partir del 20 de mayo en un lugar que es más grande que la Feria de Sevilla", presumía risueñamente el presentador de Canal Sur desde el mismo plató del que graba Tierra de Talento, su programa que emite la televisión pública andaluza.
Osborne se ha convertido en el típico agente colaboracionista que, en cualqiuer expolio, es necesario para iniciar la transformación, el cambio. Archiconocido en la comunidad andaluza, no solo por su reciente papel de presentador en el Canal Sur del PP, sino por representar y actuar como los archiconocidos señoritos andaluces, despóticos ladrones y explotadores del trabajo del pobre campesinado andaluz y plegados a las exigencias de la burguesía estatal. Ahora, como tal, premia el negocio que podrá hacer en dicha 'fiesta' antes que defender la cultura y tradiciones de las que se sirve para hacer política.
"Todo lo que hacemos en Sevilla lo vamos a traer aquí, pero más amplio y más cómodo", esgrime el heredero del título nobiliario de conde de Donadío de Casasola y aristócrata. "Va a ser un espectáculo que no se repita", exclama con la frialdad de quien sabe que el negocio impera sobre los principios que dice defender y, sobre todo, impera sobre una nueva trampa extractivista a Andalucía, como en reiteradas ocasiones ha denunciado en sus libros el historiador andaluz Carlos Arenas.
Pero no solo es Osborne, sino la propia iniciativa, Madrilucía, ya nace "viciada", dado que toma el nombre de un andaluz, Francisco de Paula López, que trató de impulsar -y de hecho lo hizo- una feria de Sevilla en Madrid durante los años 80. No obstante, este proyecto no nace de un nostálgico recuerdo de Sevilla, como le ocurría a de Paula, sino de la idea de hacer negocio con algo intangible y tratando de comprar algo como si se tratara de un parche, que del mismo modo que lo arrancas puedes volver a ponerlo en otro lugar.
"Tremenda catetada"
Desde que conocimos que este evento iba a llevarse a cabo, el alcalde de la localidad hispalense, principal afectada, aunque extensible a toda Andalucía, ha permanecido en un absoluto y esclarecedor silencio. Sí se ha manifestado, no obstante, el principal portavoz de la oposición, Antonio Muñoz, tachando dicho evento de una "tremenda catetada".
"Lo de Madrilucía sinceramente me parece una catetada. La Feria de Abril no es un decorado ni un festival que se pueda montar en cualquier sitio como si fuera una franquicia. Es algo vivo, con mucha historia detrás, con gente, con barrios, con memoria. No es solo farolillos y rebujito", ha expresado.
Y no es para menos. Madrilucia estará dividido por 'zonas', como en cada parque temático -en este caso reflejando cultura andaluza-, el 'visitante podrá disfrutar de diferentes representaciones de la cultura autóctona, representada por artistas especializados en bailes flamencos, preparación de jarras de rebujito, moda flamenca...' podría rezar el anuncio del mismo. Aunque, la realidad, tampoco dista mucho de este eslogan ficcionado, ya que contará con distintas zonas pensadas para ofrecer una experiencia completa y diversa.
Para Muñoz este invento que atenta profundamente contra las raíces del pueblo andaluz "suena más a operación de marketing que a cultura". El socialista ha dneunciado que no es más que "coger símbolos, sacarlos de su contexto y venderlos como experiencia premium. Madrid no necesita esto. Es una ciudad increíble, con muchísima creatividad y tradiciones propias. No hace falta copiar una caricatura del sur para generar ambiente. Y Andalucía tampoco necesita que su identidad se reduzca a trajes y selfies".
La 'Feria de Sevilla en Madrid' contará con la Plaza Candela y zona musical, un espacio para el arte y emoción, que reunirá a grandes figuras y nuevos talentos del cante, el toque y el baile. Tendrá música en directo al aire libre con artistas contemporáneos, flamenco, coros rocieros y copla. Música en varios formatos con conciertos acústicos íntimos al atardecer, sesiones de fusión y shows de gran envergadura.
La Zona Festiva contará con más de 400 casetas con catering, decoración tradicional andaluza, música en directo y servicios centralizados para todos los visitantes, creando una experiencia inclusiva y vibrante. Por su parte, la Zona Cultural será un espacio dedicado al arte, la moda y la tradición andaluza, donde descubrir guarnicionería, ropa ecuestre, mantones, flores, pintura taurina y productos gourmet.
En la Zona Ecuestre habrá carruajes históricos, desfiles de caballos y enganches que permitirán a los asistentes conocer la tradición ecuestre andaluza. La Zona Gastronómica contará con cocina de autor, food trucks y barras de tapas junto a una oferta gastronómica diversa y cuidada, con clásicos como el pescaíto frito. Por último, habrá una Zona Recreativa pensada para el disfrute familiar con atracciones adaptadas, juegos tradicionales y carruseles".
De nuevo, Muñoz ha querido dejarlo claro, "las culturas se mezclan y viajan", pero "no todo vale". La Feria de Sevilla es "una ciudad dentro de la ciudad, con alma. Y eso no se compra ni se monta en un fin de semana. ¿Se imaginan ustedes que en Sevilla pudiéramos celebrar unas fallas de Valencia o los Sanfermines de Pamplona?", se pregunta el exregidor sevillano, "no tendría sentido, porque no podíamos traernos la esencia de esta feria de otros lugares de España".
Una idea que, sin embargo, no le pareció tan disparatada a José Luis Martínez Almeida (PP), alcalde de Madrid,, cuando hace dos años se manifestó a favor de acoger las Fallas en Madrid. Cuestión de barrios.
"No podemos convertir la Feria de Abril en un parque de atracciones turístico ubicado en Madrid. Deberíamos preguntarnos qué tipo de cultura queremos: la que tiene raíces o la que se consume y se olvida", ha sentenciado el socialista.