Leequid

Las diferencias en longevidad entre las Comunidades Autónomas desconciertan a los científicos

0
Vie, 26 Ago 2016

La OCDE acaba de publicar un estudio sobre la esperanza de vida en los países de renta alta, y solo Japón y España alcanzan la cifra de esperanza de vida media de 83 años. Y en ellos, lugares como Galicia sobrepasan algo estos dígitos con una esperanza de vida de 83,04 años, después de aumentar en casi medio punto (0,42%) en 2014, cuando la esperanza era del 82,69 años.

La diferencia podría no parecer sustancial, pero la comunidad científica se ha manifestado sorprendida por la desigualdad entre las esperanzas de vida del Norte y el Sur de España. Madrid, Galicia y Salamanca baten récords de edad, mientras zonas del sur, en Andalucía, presentan los índices más bajos del continente en este terreno.

Causas inexplicadas

Lo han expresado en un artículo publicado en la revista Journal of Epidemiology & Community Health. Señalan diferencias en el PIB como posibles motivos de estas distinciones, aunque el caso de Galicia les resulta desconcertante porque tiene un PIB más bajo que otras regiones europeas con una esperanza de vida inferior. En este sentido, investigan si la alimentación atlántica podría estar detrás de esta rango de edad. La teoría del PIB alto tampoco explicaría las tasas de baja supervivencia que se han detectado en Dinamarca o los Países Bajos, de renta alta.

Causas cardiovasculares

El estudio, que analizó los patrones de envejecimiento de 296.725 europeos entre 75 y 84 años y en dos periodos (1991-2001, y 2001-2011), señala que, además del norte de España, el noreste de Italia y el Sur y Oeste de Francia destacan por tener habitantes que viven hasta edades muy avanzadas. Y en contraste, además del Sur de Andalucía, parte de los Países Bajos y Reino Unido tienen una supervivencia sustancialmente inferior.

Los científicos han establecido en el estudio que el aumento significativo en el índice de supervivencia en la vejez depende de la mortalidad tras los 85 años, entre cuyas causas más frecuentes (en más de un 40%) están las dolencias cardiovasculares.