Hay años que cambian una carrera. Y hay otros que cambian a la persona. Para Daniela Blasco, el fenómeno de ‘UH NANA’ fue el inicio de algo grande, pero su paso por el Benidorm Fest fue el verdadero punto de inflexión. La exposición fue inmediata. El crecimiento, acelerado. Y la transformación, profunda. “Sin duda la gran exposición y, sobre todo, todo lo que marcó en mí. El paso por Benidorm Fest fue un antes y un después, personalmente y a nivel de metas. Me hizo aprender muy rápido y eso lo guardaré siempre conmigo. Profesionalmente me ha brindado tantas oportunidades y tantos sueños que aspiraba cumplir… te impulsa a seguir, motivándote cada día y creyendo en ti”.
No habla solo de visibilidad, sino de madurez. De asumir presión. De sostener expectativas. Y de hacerlo sin perder la identidad. Su nuevo single, ‘Mentira’, juega precisamente con esa identidad múltiple. La ironía, la sensualidad y el orgullo se entrelazan en una narrativa que oscila entre lo dulce y lo provocador. Una tensión que, en realidad, refleja su propia personalidad. “Hay muchísimas Danielas en realidad”, reconoce riéndose. “Soy una chica bastante tímida y suelo jugar mucho a lo que explica la letra de mi nueva canción”.


ZAPATO: KURT GEIGER | PANTALÓN: MARIO SALAFRANCA | CAMISA: DIESEL | BLAZER: FROM AM TO PM | BRAZALETE PLATA, ANILLO ARO Y PENDIENTES AROS: MIRAMIRA
Esa dualidad no es estrategia: es naturaleza. “Me considero introvertida, pero a la vez lanzada y segura cuando afronto cambios nuevos y miedos. En algún sentido soy muy atrevida a la vez que tímida. No sé muy bien cómo explicarlo, pero sin duda la dualidad forma parte de mí”. Musicalmente, menciona a Doja Cat como referencia. No por estética superficial, sino por autenticidad. “Siempre digo que me parece muy genuina a la hora de escribir y, sobre todo, interpretar el pop. Es bestial”.
El universo visual de la nueva canción está teñido de rosa. Un color que, lejos de ser ingenuo, funciona como símbolo emocional. “Siempre que escucho algo me lleva a otra cosa, y en este caso me llevó al color rosa. Refleja lo dulce, pero a la vez me parece sexy”. Daniela viene del mundo digital, donde construyó una comunidad enorme a través de la coreografía, la estética y el movimiento. Hoy su proyecto musical vive otra dimensión, pero su relación con las redes no ha cambiado en esencia. “Siempre he dirigido mis redes de forma orgánica, subiendo lo que me hace feliz y compartiendo mi arte. Y así sigue siendo a día de hoy”.


VESTIDO: TATI FERNÁNDEZ ATELIER | TACONES: UNISA | JOYAS: SANTA JOYERÍA
El último año —el que ella misma llama “EL AÑO” de su vida— no fue solo celebración. También implicó asumir liderazgo creativo. “Llevar las riendas coreográficas y creativas de mi show junto a Álvaro y Juancarlos fue lo más duro. Nos pasamos todo el verano creando el espectáculo que presenté en Coca Cola Music Experience y en varios festivales. Y sacar adelante mi actuación en Benidorm Fest, cantando y bailando a la vez, fue un challenge enorme”.
Esa exigencia la ha consolidado no solo como cantante, sino como performer integral. “Me veo haciendo todo, que es un poco lo que ya llevo haciendo hasta ahora, junto a mi equipo, que me ayudan a que todo se haga realidad”. Tras un año tan mediático, la responsabilidad como referente es inevitable. Pero Daniela no adopta un discurso impostado. “Siempre hay responsabilidad, pero al final hago lo que me mueve, lo que me llena. Creo que eso es lo primordial para luego conectar con el público, para que sientan lo mismo que tú sientes al crearlo”.


CHAQUETA: ALMA EN PENA | SHORT: MARIO SALAFRANCA | MEDIAS: CALZEDONIA | ZAPATOS: HISPANITAS
ANILLO PIEDRA: SANTA JOYERÍA | ANILLO ARO: MIRAMIRA
Y cuando le preguntamos cómo se llamaría el próximo capítulo de su vida artística, su respuesta rompe cualquier solemnidad. Se ríe antes de contestar, consciente de que es una expresión muy suya. “Lo llamaría ‘PELADEZ MÁXIMA’”, dice entre carcajadas. “Es una palabra inventada por mi madre que describe el empoderamiento, la sensualidad y la fuerza que siento tanto al bailar como al cantar”. La risa lo dice todo. No es un concepto calculado. Es complicidad. Es energía. Es esa forma desenfadada de nombrar algo que, en el fondo, habla de seguridad y libertad creativa. Daniela Blasco se permite ser contradictoria. Dulce y atrevida. Tímida y decidida. Viral y disciplinada. Quizá esa sea su verdadera declaración de intenciones: no elegir entre versiones de sí misma, sino habitarlas todas.


VESTIDO: MOSCOSSO | PENDIENTES: ALMA DIVERSA