La caída del imperio de Victoria’s Secret fue estrepitosa y tremendamente sonada, prácticamente fue una crónica de muerte anunciada. Pero lejos de siquiera plantearse la idea de cerrar, la firma se sumergió en un profundo rebranding, derrocando el imperio de los Ángeles, repasando sus líneas y su imagen de marca.
Por lo que la noticia del regreso de uno de los shows más famosos de la televisión norteamericanaha sido uno de los temas más comentados en el mundo de la moda. Desde su debut en 1995, el espectáculo ha sido una de las mayores pasarelas de lencería en el mundo, con un gran número de espectadores y reconocidas supermodelos desfilando en su pasarela.
Sin embargo, en los últimos años, la marca de lencería fue duramente criticada por no incluir la diversidad corporal en sus desfiles, recurriendo siempre a modelos extremadamente delgadas, a las que se les exigían unas dietas tan estrictas que en algunas ocasiones las consecuencias llegaron a que algunas de ellas incluso perdieran la menstruación.
Después de la cancelación del espectáculo en 2019, Victoria’s Secret ha estado trabajando en una reestructuración total. Según el actual director financiero Timothy Johnson, la nueva versión del desfile será «una de nuestras mejores propiedades de marketing y entretenimiento hasta la fecha y darle la vuelta para reflejar quiénes somos hoy».

Como consecuencia del anuncio y las declaraciones dadas por parte de la marca, son muchas las personas, incluyendo la cantante y activista Lizzo, que tienen dudas sobre la inclusión de la diversidad corporal en el desfile. Lizzo ha señalado que, aunque es positivo que la firma esté considerando dicha inclusión, no está claro si esto se debe a una auténtica preocupación por la inclusión o simplemente a la presión de los consumidores. La cantante ha cuestionado si Victoria’s Secret realmente valora la inclusión o solo se preocupa por el dinero.
Los ejecutivos de la marca han admitido que necesitan evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos. La firma ha tomado medidas para incluir siluetas más diversas en sus campañas publicitarias.
El regreso del Victoria’s Secret Fashion Show en una «nueva versión» es una oportunidad para que la marca demuestre que ha evolucionado y se ha adaptado a las demandas del mercado. Si bien la inclusión de la diversidad corporal es un paso en la dirección correcta, la marca aún tiene un largo camino por recorrer para recuperar su reputación y reconstruir la confianza del público.