Stella McCartney cierra 2024 con una caída notable en ventas y beneficios, pero su estrategia de lujo consciente se mantiene firme. La firma británica presentó sus resultados anuales, justo antes de que la diseñadora recomprara la participación que LVMH tenía en su empresa, un movimiento que refuerza su independencia creativa en un momento de transformación global para la industria.
Aun así, el año estuvo marcado por cifras complejas. Los ingresos descendieron un 27% hasta los 16 millones de libras, mientras que el acuerdo de reparto de beneficios con Stella McCartney Italia aportó 3 millones, equivalente al 19% del total. Las regalías también retrocedieron hasta 7,45 millones, y aunque las tiendas físicas mostraron un impulso —con 5,39 millones generados, el 34% del negocio— la compañía terminó ampliando su pérdida operativa a 29,3 millones de libras debido a la presión del mercado. El ejercicio cerró con un resultado neto negativo de 33,59 millones.
A pesar del contexto, la casa subraya avances clave para su posicionamiento. El desfile Winter 2024, uno de los más influyentes de su trayectoria reciente, reivindicó un manifiesto activista inspirado en una prenda icónica de 1999 y presentó una colección desarrollada con un 90% de materiales sostenibles. La campaña posterior amplificó ese mensaje, reforzando la identidad ecológica que distingue a la marca.
La firma celebró además el 15º aniversario del bolso Falabella con una acción global liderada por Cara Delevingne, y alcanzó un incremento del 127% en valor mediático con su desfile Summer 2025, donde introdujo innovaciones pioneras. Entre ellas destacó el lanzamiento del bolso Ryder, creado con Hydefy, un material de micelio que desafía al cuero tradicional y cuya respuesta comercial y editorial superó expectativas desde noviembre de 2024.
El último año también marcó una fase de expansión estratégica: un acuerdo de distribución en India junto a Reliance Brands, la incorporación de Tom Mendenhall como nuevo CEO, nuevas colaboraciones con H&M, alianzas internacionales y participación en la Semana de la Moda de Riad. Un conjunto de movimientos que, según la compañía, prepara el terreno para una recuperación sostenida mientras refuerza su estatus como referente del lujo consciente.