Falconeri inaugura un nuevo capítulo en su historia visual con la campaña de Otoño Invierno 2025, protagonizada por Rosie Huntington-Whiteley y Jason Statham. Tras un primer relato ambientado en los paisajes naturales de Comporta, la firma italiana traslada ahora su narrativa a un espacio de luz tenue y gestos contenidos, donde la intimidad se convierte en el hilo conductor.

Fotografiada por Lachlan Bailey y con estilismo de Geraldine Saglio, la campaña apuesta por una estética sensorial. Más allá del retrato clásico, las imágenes sugieren quietud, textura y atmósfera, incorporando las prendas como parte del entorno cotidiano y emocional. Cada toma invita a detenerse, a percibir el cashmere no solo como tejido, sino como experiencia.

En el corazón de la propuesta están los materiales emblemáticos de Falconeri: Ultrafine Cashmere y Ultrasoft Cashmere. La colección articula un armario esencial a través de líneas precisas, tonos suaves y una riqueza táctil que destaca tanto en el día a día como en contextos más formales. La elegancia se expresa sin artificios, apoyada en fibras nobles seleccionadas con rigor artesanal.

El outerwear asume un rol central esta temporada. Abrigos oversize en cashmere y tejidos técnicos ofrecen siluetas fluidas y versátiles. Piezas reversibles y chalecos sin mangas introducen nuevas tramas que revitalizan el lenguaje clásico de la marca, pensadas para integrarse con naturalidad en cualquier guardarropa contemporáneo.

Rosie y Jason encarnan con discreción el espíritu de la casa: sofisticación sobria, presencia serena y una conexión sincera con la materia prima. Más que embajadores, se presentan como figuras que habitan el universo Falconeri, donde la elegancia nace del confort y el diseño respira autenticidad.

Este segundo acto reafirma la identidad de la firma italiana, combinando excelencia visual y savoir-faire textil. La colección FW25 sitúa al cashmere como el gran protagonista de una temporada marcada por el refinamiento silencioso.