«Dior por Raf Simons» (Ed. Assouline) es la sexta publicación de la editorial dedicada a cada uno de los diseñadores de alta costura de la casa de moda francesa. En esta ocasión, el periodista de moda de «The Business of Fashion», Tim Blanks, analiza esta etapa en detalle, y se acompañan sus palabras con 225 imágenes capturadas por Laziz Hamani.
En 2012, Dior recurrió a la visión del diseñador belga Raf Simons para redirigir la casa de alta costura después de la repentina partida de John Galliano debido a sus polémicos comentarios racistas y antisemitas. La marca no solo buscaba superar este revés, sino también cautivar a sus fieles clientes, y Simons se convirtió en su salvación al revitalizar las colecciones de todas las líneas.
«Simons aportó un toque contemporáneo al legado romántico de Dior, uniendo su característica estética aerodinámica, a la feminidad poética de Dior», apunta Blanks en el libro.
Durante su tiempo en Dior, contó con la devoción de personalidades como Lupita Nyong’o, Rihanna y Emma Stone, mientras que Jennifer Lawrence, recordada por su memorable caída en los Oscar con uno de los diseños de Simons, así como Natalie Portman y Jessica Biel, se convirtieron en imágenes destacadas de la firma.
El libro exhibe la convergencia entre la herencia transmitida por Christian Dior y la reinvención de la casa mediante propuestas contemporáneas. Estos dos mundos se fusionaron, ya que ambos diseñadores compartían una pasión por la arquitectura, el arte y los jardines.
Desde su primer desfile para la marca, Simons dejó en claro su intención de rendir homenaje a la historia de Dior mediante la icónica chaqueta «Bar», adaptándola a la actualidad en forma de vestido con cortes distintos, pero conservando su estructura emblemática: cintura definida y pecho erguido. De esta manera, confería a sus diseños un valor renovado y propio.
Durante su mandato, Simons decidió rescatar uno de los hitos del legado de Dior: el estampado de leopardo que el fundador histórico utilizó por primera vez en 1947, como alternativa a la auténtica piel de la época.
No obstante, tras tres años y medio, Raf Simons anunció su partida del cargo de director creativo debido a «razones personales», con la intención de dedicarse a «otros intereses en mi vida». Entre ellos se encontraban enfocarse en su propia marca y recordó que había vivido «una de las experiencias más significativas» de su carrera profesional en Dior.