La nueva campaña Spring/Summer 2026 de Prada no busca vender una colección, sino cuestionar cómo miramos la moda. Bajo una propuesta conceptual centrada en la perspectiva, la firma italiana presenta una de sus campañas más intelectuales y experimentales de los últimos años, reafirmando su posición como referente cultural más allá de las tendencias.
Fotografiada por Oliver Hadlee Pearch, la campaña reúne a un elenco diverso de embajadores, artistas y actores que encarnan el espíritu contemporáneo de la casa. Entre ellos destacan Hunter Schafer, John Glacier, Damson Idris y Carey Mulligan, capturados en una serie de imágenes que funcionan como collages visuales cargados de ironía y reflexión.






Lejos de la narrativa clásica de la publicidad de moda, Prada introduce un juego metalingüístico: manos externas sostienen las imágenes de la propia campaña, mientras estas son a su vez fotografiadas. Este gesto aparentemente simple altera el rol del espectador y rompe una cuarta pared invisible, obligando a replantear quién observa a quién y desde dónde se construye el deseo.
Las imágenes han sido reinterpretadas por la artista estadounidense Anne Collier, cuya intervención aporta una lectura digital y contemporánea del imaginario publicitario. El resultado es una campaña que dialoga directamente con la cultura visual de internet, la reproducción infinita de imágenes y la pérdida —o transformación— del aura en la moda contemporánea.
Más que presentar prendas, la campaña SS26 celebra el arte de la imagen, la relación histórica de Prada con el arte contemporáneo y su voluntad constante de incomodar, cuestionar y redefinir el lenguaje visual del lujo. En un contexto saturado de estímulos, la firma apuesta por la pausa intelectual y la reinterpretación crítica del propio medio.
Con esta propuesta, Prada no solo lanza una colección, sino que plantea una pregunta abierta sobre el futuro de la publicidad, la autoría de la imagen y la forma en que consumimos moda en la era digital. Una campaña que no se limita a ser vista, sino que exige ser pensada.