Olivia Wilde, conocida por su estilo audaz y ecléctico, ha demostrado una vez más su dominio sobre las tendencias «cheugy», aquellas modas que muchos consideran pasadas de moda. Durante la premiere de ‘Blink Twice‘, la directora sorprendió con un vestido negro de corte minimalista inspirado en los años 90, pero lo que realmente captó la atención fue su elección de accesorio: un collar con un colgante de ámbar y borla negra, un claro guiño a la moda de los 2010.

Este tipo de collares, populares en la época de ‘Gossip Girl‘ y asociados a figuras como Serena van der Woodsen, vuelven a escena, pero con un toque más refinado. Sin embargo, Wilde optó por una versión más auténtica y nostálgica, demostrando que no teme rescatar elementos olvidados del pasado.



Olivia ha convertido en su marca personal el reinterpretar tendencias polarizadoras. Desde las plataformas hasta las pulseras en el brazo, pasando por estampados llamativos y guantes de ópera de látex rojo, Wilde se erige como la reina del estilo «cheugy», llevándolo con orgullo y redefiniendo la forma en que vemos estas «modas pasadas».