La actuación de Bad Bunny en el Super Bowl 2026 no solo fue uno de los momentos musicales del año: terminó convirtiéndose en un punto de inflexión en su carrera. Días después del espectáculo, la canción con la que cerró su set, ‘DtMF’, alcanzó oficialmente el número uno del Billboard Hot 100, según confirmó la propia lista musical.
Se trata de su segundo Nº1 histórico, pero el primero completamente en solitario. Hasta ahora, el artista solo había liderado la clasificación junto a Cardi B y J Balvin con ‘I Like It’ en 2018. Este nuevo logro, sin colaboraciones, consolida algo que la industria llevaba tiempo asumiendo: Bad Bunny ya no es solo la mayor estrella latina del momento, es una superestrella global sin apellidos.
La canción pertenece a su álbum ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’ —traducido como “Debí tomar más fotos”—, proyecto que además obtuvo el Grammy a Álbum del Año. El propio título del disco da nombre al tema: ‘DtMF’ funciona como abreviatura emocional de todo el concepto del trabajo.
Lejos del reggaetón explosivo o los himnos de club que marcaron sus inicios, el tema es una pieza nostálgica. En la canción, el artista reflexiona sobre la memoria, el paso del tiempo y las relaciones personales perdidas. En uno de los versos más comentados canta: “Debí tomar más fotos cuando te tuve / debí darte más besos y abrazos siempre que pude”. La letra conectó especialmente con una generación acostumbrada a vivir a través del móvil pero no siempre a preservar los momentos importantes.
El impacto fue inmediato en redes. Durante 2025, ‘DtMF’ se convirtió en una de las mayores tendencias emocionales de TikTok. Miles de usuarios comenzaron a compartir vídeos y recopilaciones de fotos familiares, amistades o seres queridos, transformando la canción en algo más que un éxito musical: un ritual colectivo de memoria. La ola fue tan intensa que el propio Bad Bunny reaccionó públicamente emocionado al ver los montajes creados por fans.
Tras la actuación del Super Bowl, el efecto se multiplicó. Varias canciones interpretadas por el artista reaparecieron en el Top 10 del Billboard Hot 100, pero fue precisamente la más íntima la que terminó coronando la lista. Un detalle revelador: el mayor triunfo comercial de su carrera no llegó con una canción de fiesta, sino con una confesión.
El logro confirma también un cambio dentro de la industria. Durante años se asumió que el mercado anglosajón era imprescindible para liderar el ranking estadounidense. Bad Bunny lo hace cantando en español, sin adaptar su identidad ni su sonido, demostrando que la barrera lingüística ha dejado de ser relevante en la era del streaming.
Con este número uno, el artista puertorriqueño suma otro capítulo a una trayectoria marcada por récords: artista más escuchado globalmente en plataformas digitales, estadios agotados en múltiples continentes y ahora líder absoluto de la principal lista musical del mundo en solitario.
Paradójicamente, su mayor éxito nace de una idea simple: recordar.
Y quizá ahí esté la clave. En un panorama dominado por la velocidad digital, Bad Bunny triunfa precisamente hablando del tiempo que no vuelve.