La nueva Pre-Collection SS26 de McQueen irrumpe con una propuesta que combina un romanticismo afilado, un gesto de rebeldía controlada y la elegancia que define a la casa británica. La firma vuelve a demostrar por qué su estética se mantiene vigente: equilibrando tradición y modernidad a través de piezas que reinterpretan códigos históricos desde una mirada contemporánea cargada de intención.
En esta temporada, el romanticismo adquiere un giro inesperado con bordados que recuerdan a candelabros hechos añicos sobre seda negra, creando un contraste que potencia el dramatismo característico de la marca. Los trajes de corte preciso, herederos del legado de Savile Row, aparecen ajustados al cuerpo con una estructura que otorga poder y sensualidad, reafirmando la identidad de una firma que entiende la sastrería como un acto de carácter. El icónico tartán McQueen reaparece reinterpretado con líneas asimétricas y un espíritu vanguardista, mientras que el eterno motivo de calavera regresa como guiño a los seguidores más fieles, plasmado en pañuelos de seda y vestidos que abrazan la fluidez del movimiento.






La colección también mira al archivo para rescatar la bolsa Manta, lanzada originalmente en 2010 y ahora rediseñada con nuevas proporciones, geometrías ajustables y una textura más flexible que la lleva a un terreno futurista sin perder su esencia escultórica. El universo british se refuerza con prendas exteriores que evocan el countryside más sofisticado: chaquetas enceradas, car coats de gabardina y cuero moldeado que se ajustan con la silueta característica de la casa, siempre firme, siempre reconocible.
El brillo domina buena parte del relato visual gracias a joyas inspiradas en lámparas de cristal recortadas en flecos que añaden dramatismo en cada movimiento. Nuevamente, el símbolo de la calavera aparece en versión plateada, consolidando un lenguaje estético que ya forma parte del ADN cultural de McQueen.
La campaña, fotografiada por Sammy Khoury, sitúa a los modelos en una huida elegante hacia una gran casa señorial británica, entre campos abiertos y arquitectura imponente que refuerzan el tono narrativo de la colección. La puesta en escena potencia la sensación de libertad, hedonismo y misterio, como si el espectador se adentrara en un capítulo perdido de un drama aristocrático.
La Pre-Collection SS26 de McQueen confirma que la firma continúa evolucionando sin renunciar a su identidad. Una propuesta intensa, emocional y magnética que consolida a la casa británica como una de las voces más potentes de la moda contemporánea.