Kim Kardashian ha vuelto a demostrar que no necesita una pasarela para marcar tendencia. Esta vez, su escenario fue Italia, donde transformó una escapada veraniega en un verdadero editorial de moda. La empresaria y estrella televisiva compartió un carrusel de imágenes en Instagram que capturan su dominio absoluto del lenguaje visual de las redes y del lujo contemporáneo.

En la primera serie de fotos, Kim aparece con un conjunto satinado de Miu Miu compuesto por sujetador celeste, falda midi a juego y braguita al descubierto. Completó el look con sandalias blancas, un bolso de piel de cocodrilo y un abrigo de pelo sobre el hombro, en una composición que recuerda a la era dorada del fashion blogging de los 2000, pero en clave haute couture.

Entre mármoles y pasillos de hotel, también lució un conjunto en ante color camel con bolso animal print, un vestido negro con abertura lateral junto al mar, y unos leggings con crop top al estilo Bianca Censori, actual pareja de su ex, Kanye West. Como broche emocional, posó con su hija North West, de cabello azul, disfrutando de una cena íntima.

Más allá del vestuario —que incluyó también referencias a Thierry Mugler y su línea Skims—, Kim pareció enviar un mensaje claro: el lujo puede ser sensual, familiar y narrativo a la vez. Con cada look, tejió una historia entre el escapismo italiano, la maternidad glam y los códigos virales de la cultura pop.

La moda, una vez más, se rinde ante su control estético absoluto. Y nosotros, observamos, reaccionamos y compartimos.