El pasado 3 de octubre, Heidi Klum volvió a dejar claro por qué sigue siendo un ícono de la moda internacional. La supermodelo alemana asistió al desfile de Vetements en París con un vestido de encaje completamente transparente, demostrando que sigue dominando titulares, décadas después de su debut en las pasarelas.
El diseño —un maxi dress gris con guantes incorporados y una silueta ceñida— dejaba al descubierto una diminuta tanga color crema como única pieza visible bajo el tejido. El look captó la atención de todos los presentes, generando conversación inmediata en redes y medios. Fiel a su estilo provocador y seguro, Klum no dejó nada a la imaginación y elevó aún más la apuesta con unas grills plateadas en los dientes y una sombra de ojos plateada a juego.


Para completar el conjunto, la modelo optó por unos stilettos de punta afilada y gafas de sol negras oversize, sumando un toque cool a su estilismo. Más tarde, para equilibrar la sensualidad del look, añadió un abrigo largo gris de hombros estructurados, logrando un contraste que definió perfectamente su estética: sensual, audaz y sofisticada a la vez.