El West End de Londres late al ritmo de la revolución con Evita, la icónica obra de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, ahora resucitada con una energía inédita gracias a la dirección del audaz Jamie Lloyd y la interpretación estelar de Rachel Zegler, quien debuta en los escenarios británicos con una fuerza escénica que redefine su carrera.

Lejos del clasicismo, esta versión arriesgada —ya ovacionada en 2019 en Regent’s Park y ahora reimaginada para el London Palladium— convierte la historia de Eva Perón en un espectáculo visceral, con tintes de concierto de rock y mitin político. Con cámaras en directo que proyectan su ya mítica Don’t Cry For Me Argentina al público dentro y fuera del teatro, Zegler no solo interpreta: construye una nueva leyenda desde cero.

Vestida apenas con un sujetador negro, shorts y botas altas, la joven estrella de ‘West Side Story’ y la polémica ‘Snow White’ muestra un dominio escénico hipnótico: baila, seduce y se desploma, encarnando con precisión tanto el ascenso imparable como la fragilidad final de Evita. “You Must Love Me” se convierte en un lamento real, en el que la actriz, despojada incluso de su peluca rubia, conmueve hasta a los más escépticos.

El diseño monumental de Soutra Gilmour, los efectos visuales en vivo y la coreografía intensa de Fabian Aloise elevan el montaje a niveles poco habituales para un revival. Mención especial merece Diego Andrés Rodríguez como Che, narrador ácido y espectador embadurnado en los colores de la patria.

Zegler demuestra aquí que no necesita CGI ni una gran franquicia para brillar. Su Evita es feroz, humana y profundamente contemporánea. Viva Evita. Viva Zegler.

Disponible en el London Palladium hasta el 6 de septiembre.