Durante años, Paris Hilton fue observada a través de un único prisma: el de heredera excéntrica, estrella de reality TV y símbolo de una fama construida a base de exceso y provocación. Una imagen que ella misma reconoce haber creado como mecanismo de defensa y que, con el tiempo, terminó por eclipsar cualquier otra lectura posible de su figura pública.
Esa narrativa comienza a resquebrajarse con ‘Infinite Icon: A Virtual Memoir’, el documental que llega a los cines el próximo 30 de enero. La película acompaña a Hilton durante la grabación de su álbum electro-pop Infinite Icon y la preparación de un concierto único en el Hollywood Palladium, pero su verdadero interés reside en lo que sucede fuera del escenario: una revisión honesta de su pasado y de las consecuencias de vivir durante décadas atrapada en un personaje.
“Desarrollé esa versión de mí como una armadura”, explica Hilton. “Venía de vivir situaciones muy duras y, cuando llegó ‘The Simple Life’, no entendí que ese papel iba a definirme durante tantos años”. La exposición constante y la repetición de ese rol acabaron fijando una imagen pública que poco tenía que ver con su realidad emocional.
A los 44 años, Paris Hilton no pretende renegar de aquella etapa, pero sí ampliarla. El documental muestra una versión más reflexiva, atravesada por su relación con la música y, sobre todo, por un activismo que se ha convertido en el eje central de su presente. La bisnieta del fundador de Hilton Hotels, Conrad Hilton, habla sin filtros del abuso físico y emocional que sufrió en centros residenciales para jóvenes durante su adolescencia, una experiencia que marcó su vida de forma irreversible.
Lejos de quedarse en el testimonio personal, Hilton ha transformado ese dolor en acción política. En los últimos años ha impulsado campañas para una mayor supervisión federal de los programas de atención juvenil y ha trabajado junto a la congresista Alexandria Ocasio-Cortez en la promoción de la Defiance Act, una ley destinada a proteger a las víctimas de pornografía deepfake. “Sabía que tenía que usar mi voz”, afirma, señalando que su implicación ha contribuido a la aprobación de 15 leyes estatales y dos iniciativas federales.
Madre de dos hijos pequeños junto a su marido, el empresario Carter Reum, Hilton define este proceso como el más importante de su vida. ‘Infinite Icon: A Virtual Memoir’ se estrena el 30 de enero en Estados Unidos y España, donde podrá verse en cartelera en Cines Filmax Gran Vía desde esa misma fecha, marcando un punto de inflexión en la manera en que el público vuelve a mirar —y escuchar— a Paris Hilton.