El diseñador Ludovic de Saint Sernin llevó a la pasarela una propuesta que combina herencia aristocrática y sensibilidad contemporánea. En su colección Primavera 2026, el creador francés rinde homenaje a su linaje familiar y a su abuela, quien falleció hace dos años, con una serie de piezas cargadas de emoción, elegancia y sutileza.
Inspirado por su pasado y sus propias dudas personales, De Saint Sernin buscó reconciliar su historia con su identidad actual. “He estado volviendo a conectar con mi abuela desde su partida; es como si estuviera más presente que nunca”, confesó el diseñador. Su familia, marcada por una discreción tradicional, nunca llegó a conocer su faceta más íntima. Ese silencio, según explica, se transformó en motor creativo: unir su experiencia como diseñador queer con su herencia aristocrática.
La colección apuesta por un romanticismo refinado, con bordados, encajes y cortes que evocan delicadeza y sofisticación. Las transparencias se reinterpretan con una mirada más sutil: sedas marfil fluidas, terciopelos púrpura y detalles de cuero estructuran una feminidad elegante, menos provocadora pero igual de intensa. Las siluetas, ceñidas y de inspiración corsetera, conviven con trajes de sastrería que aportan equilibrio y poder visual.





Para el lookbook, De Saint Sernin convocó a Emma Chamberlain, Alexa Chung, Sebastian Croft y Corey Fogelmanis, referentes de una nueva generación que redefine la nobleza moderna. En su universo, la influencia reemplaza al linaje, y la autenticidad se convierte en el mayor signo de distinción.