Después de permitir que el diseñador punk-queer británico Matty Bovan y luego el diseñador japonés Tomo Koizumi desfilaran en Milán, la prestigiosa casa de moda italiana vuelve a hacerlo. Esta vez, brinda su apoyo a Karoline Vitto, una joven diseñadora brasileña adoptada por Londres, a quien ha invitado a presentarse en Milán el próximo mes de septiembre.
La diseñadora dejó su Brasil natal en 2016 para trasladarse a Londres, donde estudió en la prestigiosa escuela Central Saint Martins y se graduó en diseño de moda en el Royal College of Art. En 2020, fundó su propia marca y presentó su primera colección el pasado mes de septiembre, destacando en un desfile organizado por la reconocida incubadora británica Fashion East.

Su enfoque en el cuerpo femenino llamó especialmente la atención de Domenico Dolce y Stefano Gabbana.
«El trabajo de Karoline Vitto respeta las formas y los pliegues del cuerpo de la mujer, colocándolos en el centro de sus diseños. Su enfoque inclusivo, el estudio de las formas, la celebración de la confianza en sí misma y el uso responsable de los materiales están a la vanguardia de la creatividad, encontrando muchos valores en común con el ADN de Dolce & Gabbana», explican desde la marca en un comunicado de prensa.
La joven diseñadora ofrece su ropa en todas las tallas, desde la 36 hasta la 56, y sus diseños han conquistado a modelos como Paloma Elsesser y Precious Lee, así como a la cantante Shygirl. Gracias al apoyo de Dolce & Gabbana, podrá presentar su colección primavera-verano 2024 con un desfile de moda en septiembre como parte de la Semana de la Moda de Milán. El dúo de diseñadores se encargará de todo el evento, desde la creación de la colección hasta la organización del espectáculo.
“Con Karoline y su obra, fue amor a primera vista: compartimos un ideal de belleza verdaderamente auténtico, al que no le importan los tamaños ni los cánones, sino que es la expresión de un profundo estado de ánimo. Sus diseños revelan la ternura de las formas a través de cortes que dejan ver la piel, tejidos elásticos, varillas de acero que abrazan los pliegues de la piel y nos recuerdan lo bonito que es sentirse libre de llevar lo que uno quiera”, resumen los dos diseñadores italianos.