Rebecca Patricia Armstrong, conocida mundialmente como Becky, nació el 5 de diciembre de 2002 en Bangkok, Tailandia. Su madre es tailandesa y su padre británico, y debido a sus trabajos, Becky pasó gran parte de su infancia mudándose entre países como Australia y Nueva Zelanda. Esta experiencia multicultural no solo le dio fluidez en varios idiomas, sino también una sensibilidad especial hacia las diferencias culturales, algo que refleja de forma sutil en sus interpretaciones.
Cómo empezó Becky en la actuación
Aunque muchos la reconocen por su papel protagonista en Gap: The Series, la carrera de Becky comenzó en 2020 con un rol secundario en TharnType 2: 7 Years of Love. En ese momento, la actuación no era su prioridad: sus estudios estaban enfocados en asignaturas como historia, inglés y negocios. Sin embargo, su conexión con el arte escénico fue tan natural que pronto firmó con Idol Factory, dando inicio a una carrera ascendente dentro de la industria audiovisual tailandesa.
En 2022, se hizo con el papel de Mon en Gap, una comedia romántica que hizo historia como la primera serie Girl’s Love (GL) de Tailandia. El éxito fue inmediato: más de 500 millones de visualizaciones en YouTube, siete premios a la Mejor Pareja junto a Freen Sarocha, y una base de fans internacional que no deja de crecer.
¿Qué le gusta a Becky fuera de las cámaras?
Becky es una amante declarada de los libros. En una colaboración con Chanel para la serie In The Library With…, confesó que la lectura es una de sus pasiones desde la infancia. Entre sus libros favoritos están The Courage To Be Disliked y Ana de las Tejas Verdes, títulos que la han ayudado a comprender mejor el mundo y a sí misma.
Además de leer, le encantan los deportes al aire libre. De pequeña practicaba fútbol con su padre y su hermano, y también ha probado actividades como el tiro con arco, la escalada y el tenis. Su energía, disciplina y espíritu curioso se reflejan tanto en su vida personal como en su trabajo frente a cámara.
¿Becky es amiga de Freen Sarocha?
Sí, y su química no es solo cosa del guion. Becky y Freen Sarocha, su coprotagonista en Gap, no solo se entienden a la perfección actuando, sino que han construido una sólida amistad fuera del set. Juntas han protagonizado múltiples campañas, han viajado por el mundo y han compartido escenario en eventos internacionales, fortaleciendo una conexión que los fans valoran enormemente.
Este 2025, ambas participan en dos nuevas producciones: la serie histórica The Loyal Pin y la película de ciencia ficción romántica Uranus 2324. Todo indica que seguirán siendo una de las duplas más queridas del panorama asiático.
Un estilo exquisito con sello británico
Más allá de la actuación, Becky Armstrong se ha consolidado como un auténtico referente de estilo. Su elegancia natural, minimalismo depurado y sofisticación sin esfuerzo han llamado la atención de expertos en moda y firmas internacionales.
Para Hernán Ripiert, director de moda de Xmag, su presencia tiene ecos muy claros: “El estilo de Becky me recuerda al de Victoria Beckham. Tiene esa mezcla de sobriedad y fuerza silenciosa que tan bien representa la moda británica. No me sorprendería verla como imagen de la firma en cualquier momento”. Y remata con humor: “Victoria, llama a Becky urgente… su legión de fans tocará tu puerta antes de que te des cuenta”.
Becky Armstrong en Cannes 2025: un icono en construcción
Este año, Becky fue una de las invitadas más comentadas del Festival de Cannes 2025, al que asistió como embajadora de L’Oréal. Su paso por la alfombra roja fue memorable: deslumbró con un vestido de organza y satén de Nicolas Jebran, acompañado por stilettos de Roger Vivier y un chignon pulido que irradiaba sofisticación.



Jacopo Raule
Durante el estreno de Dossier 137, demostró que está lista para la escena internacional no solo como actriz, sino como icono de estilo y figura global. Su elegancia natural y su magnetismo silencioso no pasaron desapercibidos en la Riviera Francesa.
¿Qué viene ahora para Becky?
Además de sus nuevos proyectos con Freen, Becky continúa consolidándose como una de las estrellas más prometedoras de Asia. Su mezcla única de carisma, multiculturalidad y talento le augura una proyección cada vez mayor, tanto en el mercado asiático como en el internacional.
Con solo 22 años, Becky Armstrong no es solo una actriz emergente: es el rostro de una nueva generación de artistas que entienden el poder de la representación, la sensibilidad global y la conexión con su audiencia. Y este, claramente, es solo el comienzo.