Anne Hathaway ha sido elegida como la estrella “más bella del mundo” de 2026 por la revista People, un reconocimiento que llega acompañado de una nueva sesión fotográfica y de una entrevista en la que la actriz repasa distintos momentos de su carrera, desde el rodaje de ‘El diablo viste de Prada’ hasta una de las preguntas que más le molestaron durante la promoción de ‘El caballero oscuro: La leyenda renace’.

En la conversación, Hathaway también miró atrás para recordar la experiencia del rodaje de la primera entrega de ‘El diablo viste de Prada’, una película que sigue ocupando un lugar especial dentro de su trayectoria. La actriz explicó que le encantó hacer aquella película, aunque también reconoce que en ese momento vivió el proceso con estrés y ansiedad. Aun así, lo recuerda como una de las experiencias más divertidas de su carrera, sobre todo por las personas con las que compartió el proyecto.

La intérprete dedicó además unas palabras especialmente afectuosas a sus compañeros de reparto. Sobre Emily Blunt, aseguró que es una persona maravillosa. De Stanley Tucci destacó su rapidez y su sentido del humor, mientras que al hablar de Meryl Streep dejó ver la enorme admiración que siente por ella. Anne Hathaway confesó que no suele expresarle directamente todo lo que la venera, pero sí la considera alguien a quien admira profundamente, una figura que representa la excelencia y que nunca se conforma, sino que sigue empujándose a sí misma para crecer como artista. La secuela, además, llegará a los cines el 1 de mayo, lo que añade una capa extra de interés a estas declaraciones.


Pero uno de los momentos más comentados de la entrevista llegó cuando la actriz recordó la etapa promocional de ‘El caballero oscuro: La leyenda renace’, la película de 2012 en la que interpretó a Catwoman. En aquel momento, buena parte de la conversación pública alrededor de su papel giró en torno a su imagen física y al icónico traje ajustado del personaje, algo que, con el tiempo, ha quedado como uno de los ejemplos más evidentes del tipo de preguntas que durante años marcaron muchas entrevistas a mujeres en Hollywood.

Cuando le preguntaron si alguna de aquellas cuestiones sobre su cuerpo le había molestado, Hathaway fue muy clara. Explicó que lo que realmente le incomodaba era que el enfoque partiera de cuánto peso había tenido que perder para entrar en el traje, cuando esa no era en absoluto la conversación que había mantenido con Christopher Nolan. Según recordó, el director se sentó con ella y le dijo expresamente que no le importaba que adelgazara, sino que quería que fuera capaz de hacer por sí misma todas las escenas de acción.

Ese matiz fue, para ella, esencial. Por eso, más que la cuestión física en sí, lo que le disgustó fue la forma en que se formulaban esas preguntas. No le gustaba que la entrada fuera “¿cuánto peso tuviste que perder?” en lugar de “¿cuánta fuerza tuviste que ganar para interpretar ese papel?”. La diferencia, aunque parezca sutil, cambia por completo el relato: deja de poner el foco en la delgadez como requisito estético y lo desplaza hacia la preparación, la resistencia y la capacidad física necesarias para construir un personaje como Catwoman.

Sus palabras recuperan una conversación que sigue siendo relevante hoy. Más allá del reconocimiento como la mujer más bella del mundo, Anne Hathaway aprovecha esta nueva portada para recordar hasta qué punto la industria y los medios tendieron durante años a reducir el trabajo de muchas actrices a su apariencia. Y al hacerlo, vuelve a poner el foco donde ella cree que siempre debió estar: en la disciplina, la fuerza y el talento detrás del personaje.