En el marco de la Paris Fashion Week, el desfile de Stella McCartney para la colección Primavera/Verano 2026 fue mucho más que una muestra de moda: fue una declaración de intenciones con una primera fila que reunió a Anitta, Becky G, Paris Jackson, Leonie Hanne, Ice Spice y una aplaudidísima Helen Mirren, quien incluso abrió el evento recitando ‘Come Together’ de The Beatles. En un contexto donde la conversación sobre el futuro de la moda gira en torno a la sostenibilidad, la diseñadora británica demostró que el estilo y el compromiso pueden convivir con fuerza.
La colección propuso siluetas oversize, trajes estructurados, tejidos innovadores como el PURETECH (que purifica el aire) y alternativas ecológicas como las Fevvers, un reemplazo vegetal de las plumas. Todo bajo el sello elegante y funcional que caracteriza a McCartney.



Las celebridades no pasaron desapercibidas: Anitta optó por un vestido mini de estructura arquitectónica; Becky G apostó por un tuxedo negro con blazer cropped y cintura brillante; Paris Jackson deslumbró con un diseño rojo de gala minimalista; Leonie Hanne revivió la escultura griega en blanco puro; e Ice Spice impactó con un vestido nude de inspiración clásica y toque futurista. El poder femenino fue protagonista tanto en la pasarela como frente a ella.



También destacó Chiara Ferragni, que apostó por un vestido azul que mezcló sofisticación minimalista con sensualidad contenida. La pieza, construida en satén brillante, equilibraba un cuello cerrado sobrio con un cut-out inesperado que aportaba tensión visual. Se movía con soltura entre lo clásico y lo vanguardista, reflejando una elegancia effortless muy en línea con el espíritu McCartney.
McCartney convirtió su desfile en una celebración de la unidad y la creatividad consciente, reafirmando su lugar como una de las voces más coherentes e influyentes de la moda actual.