Victoria Sánchez perdió a su pareja en el día de la DANA, y este lunes ha protagonizado uno de los momentos de mayor tensión que se recuerdan en la instrucción de la riada que costó la vida a 230 personas. A la salida del careo, una nube de periodistas ha rodeado al que fuera jefe de Gabinete de Carlos Mazón, José Manuel Cuenca, y lo han seguido hasta su coche. Victoria se ha colocado justo detrás al grito de "asesino, mentiroso, sinvergüenza", entre otras lindezas, y en un momento determinado le ha pegado con la pancarta en la cabeza.
Cuando ha llegado otra vez a la puerta del juzgado para esperar a la salida de la exconsellera, Salomé Pradas, Victoria ha admitido que le ha pegado voluntariamente, y que lo volvería a hacer. "Más daño nos hicieron ellos a nosotros", ha dicho al ser preguntada por lo sucedido. Victoria, el día de la DANA, estuvo hablando por teléfono con su pareja, que se había refugiado encima de una caseta con sus perros. Él le dijo que iba a morir porque la fuerza del agua estaba echando abajo la caseta y ella intentó tranquilizarlo. Le mintió. Le dijo que no se preocupara que la ayuda iba de camino.
Si algo ha quedado claro es que el dispositivo de seguridad para un día como este lunes ha sido más que insuficiente. Eso sí, los siete agentes que lo conformaban han demostrado una empatía brutal, pues al final de todo han terminado abrazando a varias víctimas que no han podido evitar echarse a llorar.