El juicio del caso Kitchen, la presunta trama parapolicial dirigida por el Partido Popular para espiar al extesorero de la formación, Luis Bárcenas, quien llevaba supuestamente una contabilidad paralela, ha estado dirigido esta semana por la jueza Teresa Palacios, cuyas actuaciones no han estado exentas de polémica.
Aparentemente demasiado control en los interrogatorios, una forma de proceder distinta en función de quién tuviera la palabra, interrupciones constantes y algún que otro choque han protagonizado el desarrollo de las testificales, algunas de ellas especialmente claves para el devenir del caso como las del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, o la que fuera ministra de Defensa en su Ejecutivo, María Dolores de Cospedal.
ElPlural.com ha contactado con dos antiguos juristas reconocidos, Ramiro García de Dios, quien ejerció la judicatura durante más de 30 años; y Joaquín Urías, exletrado del Tribunal Constitucional.
"No ha parecido muy imparcial"
Preguntado al primer sobre la magistrada, se limita a decir que es alguien “muy conservador” y “complaciente con el Partido Popular”, sobre todo, dice, con la Asociación Profesional de la Magistratura, de carácter asimismo conservador. En consecuencia, indica, lo es también “con todos los posibles imputados que giran en la órbita del PP”. “No digamos ya el señor Rajoy, la señora Cospedal, etc”.
Urías, ahora profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla, explica en declaraciones a este periódico que este tipo de actitudes con “algo frecuente en los tribunales españoles”, si bien considera que “no debería ser así”. “Durante las vistas, los jueces creo que tienen demasiado protagonismo”, emplaza.
En el caso concreto que concierne a estas líneas, señala que “constantemente no ha parecido muy imparcial” y narra algunos de los comportamientos que ha llevado a cabo en el transcurso de un juicio fundamental, de los más importantes de los últimos años, sino el más. “Cuando el interrogatorio iba contra alguien que ella no quería que aparezca acusado, inmediatamente negaba las pregunta. Según quién hablara, si a ella le parecía más o menos interesante lo que iba a decir le dejaba hablar, de lo contrario, lo cortaba (…) Ha dirigido el interrogatorio de manera que ha cerrado algunas puertas y ha dejado que se abran otras”.
Cuestionado directamente si este modus operandi podría responder a una posible cercanía con la formación popular, el docente piensa que “no necesariamente”. “Lo que sí es cierto, es que parece que tiene ya su idea de cómo han ocurrido las cosas por las que se pregunta”, dicta. “(…) Las líneas del interrogatorio que ratifican lo que ella quiere, las fomenta, y las que ponen en duda la idea que se ha hecho en su cabeza, las cierra”.
Otros juristas, como José Antonio Martín Pallín, han tachado en las últimas horas de “intervención intolerable” la de Teresa Palacios. Para él, dejó desatendidos aspectos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, destacando así que los tribunales deben mantenerse “distantes, serenos, impasibles y no descender a la arena.
Tono similar al que adoptó, también en Mañaneros 360 como su compañero, Javier Pérez Royo, quien directamente expresó que el juicio estaba “siendo un fraude”, siguiendo la estela de la instrucción. Royo se mostraba de acuerdo con la posibilidad de que se declare nulo, como ha pasado en otros que ha dirigido la jueza.
Actuación durante el juicio
Uno de los ejemplos más claros de cómo ha conducido la magistrada los interrogatorios pasa por sus enfrentamientos a lo largo de la semana con la letrada del PSOE, Gloria de Pascual. Primero fue durante la comparecencia del empresario Ignacio López del Hierro, el pasado miércoles, cuando evitaba continuamente que la representante de los socialistas llevara a cabo cualquier pregunta. “Es imposible hacer un interrogatorio así”, se rendía.
A lo largo de esa jornada, la magistrada no dejó formular ni una sola pregunta sobre la pieza de los papeles de Bárcenas, al argumentar que era otro caso, a pesar de que la abogada razonó que puede entenderse la Kitchen sin Gürtel. Palacios tampoco permitió exponer en el plenario los audios que muestran a López del Hierro hablando con el comisario Villarejo acerca de algunos encargos que le haría.
El jueves, más de lo mismo, cuando comparecieron Rajoy y la ex presidenta de Castilla-La Mancha. Durante su intervención con el antecesor de Pedro Sánchez, Gloria de Pascual preguntó por la contabilidad de la caja B del PP, que “se llevaba a cabo desde 1997”. En ese momento, la jueza pidió a la letrada que “se limite a los hechos de la acusación”, a lo que la defensa del ahora partido en el Ejecutivo protestó.
“Ya no proteste (…) El señor Rajoy ya había contestado”, dictó, a lo que la receptora de ese mensaje contestó: “Hoy voy a protestar por todo”. A continuación, la jueza le pidió que retirara esa “impertinencia” y De Pascual la retiró y pidió disculpas a la presidenta del tribunal.