El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha admitido en la Audiencia Nacional que María Dolores de Cospedal le reclamó apartar a Luis Bárcenas del Partido Popular cuando la situación del extesorero ya era insostenible. En su declaración como testigo en el juicio por la pieza Kitchen, Rajoy ha reconocido que la entonces secretaria general del PP le dijo que había que echarlo y ha añadido una frase que vuelve a situar el foco sobre la sede nacional del partido: “Los papeles con los que luego nos amenazaba estuvieron dos meses en el partido”.
La afirmación del expresidente reabre una de las cuestiones más delicadas de todo el caso Bárcenas: qué sabía la dirección del PP sobre la documentación que manejaba el extesorero y hasta qué punto tuvo acceso a ella cuando aún permanecía en Génova. Rajoy intentó restar importancia al episodio y lo presentó casi como una prueba de descargo. “Si hubiéramos querido los habríamos visto”, ha sostenido, en alusión a esos documentos.
Durante su comparecencia, Rajoy ha rechazado de plano el relato que esta semana ha hecho el propio Bárcenas ante el tribunal. El extesorero ha asegurado que ha llegado a grabar al entonces presidente del Gobierno en su despacho de Génova cuando le ha entregado una hoja de contabilidad B del partido —que, según esa versión, Rajoy ha destruido— y un sobre con el último remanente. El expresidente ha respondido con una negativa rotunda y ha calificado esa afirmación de “radicalmente falsa”.
Rajoy también ha negado cualquier implicación en la operación Kitchen y ha sostenido que jamás ha ordenado seguimientos a Bárcenas después del estallido de Gürtel. Según su versión, nunca ha dado instrucciones para espiar al extesorero ni para destruir pruebas que pudieran comprometer al PP. Si ha hablado de ese asunto con alguien del partido, ha dicho, ha sido solo porque se ha tratado de un tema “que no ha sido grato”, pero sin ir más allá.
Ha sido la tercera vez que Rajoy ha declarado como testigo en la Audiencia Nacional. Su intervención, sin embargo, ha mantenido una línea ya conocida: respuestas cortas, a menudo con monosílabos, y escasa disposición a entrar en el detalle de muchas de las preguntas de las acusaciones. Aun así, ha dejado varios pasajes de interés político, sobre todo al referirse a su relación con Bárcenas y al papel de la antigua cúpula del PP cuando la crisis ha estallado.
El expresidente ha asegurado que mientras Bárcenas ha estado en el partido ha mantenido con él una relación “buena”, aunque ha tratado de reducirla al plano estrictamente profesional. Ha explicado que lo ha visto porque primero ha sido gerente y luego tesorero del PP, pero ha insistido en que él no se ha ocupado de temas económicos y en que Bárcenas no ha sido una persona de su confianza. “No ha ocupado demasiado tiempo”, ha declarado, en un intento de rebajar el peso que el extesorero ha tenido durante años dentro de la estructura del partido.
Esa versión, sin embargo, ha chocado con otro de los momentos de su comparecencia. Rajoy ha reconocido que su relación cambió cuando tuvo “la conciencia y la seguridad” de que Bárcenas había tenido 48 millones de euros en Suiza, situando ese punto de inflexión entre 2012 y 2013. Fue entonces, según su relato, cuando se rompió definitivamente cualquier vínculo político.
“Tranquilidad absoluta” ante las supuestas grabaciones
Rajoy también se ha referido a la posibilidad de que Bárcenas hubiera guardado grabaciones comprometedoras suyas, tal y como declaró el lunes el extesorero del PP. Según ese relato, esos audios habrían estado almacenados en un pen drive que le sustrajeron a Bárcenas cuando se encontraba en prisión preventiva.
Preguntado por esa posibilidad, el expresidente se ha mostrado tajante. Se ha declarado “absolutamente tranquilo” y ha rechazado cualquier inquietud por la eventual existencia de ese material. “Tranquilidad absoluta”, ha afirmado cuando se le ha preguntado si tenía “resquemor” ante esas supuestas grabaciones.
Rajoy ha ido incluso un paso más allá y ha puesto en duda que esos audios hayan existido realmente. “Es más, no creo que las tuviera, porque si las tuviera, las habría dado a conocer como ha dado a conocer muchos otros documentos”, ha respondido ante el tribunal.