Lo que el juez Juan Carlos Peinado ya a duras penas podía disimular se ha encargado de confirmarlo la derecha mediática. El juicio a Begoña Gómez ya se define negro sobre blanco en los satélites mediáticos del Partido Popular como una operación política, en la que se busca rentabilizar electoralmente el paso por los tribunales de la mujer de Pedro Sánchez y del propio presidente del Gobierno. Así lo refleja también el escrito de conclusiones de HazteOir, una de las asociaciones de ultraderecha que ejerce como acusación popular, que da continuidad a la polémica instrucción de Peinado, y avalan ahora desde los medios de comunicación afines.

Es el caso del diario El Mundo, que este lunes lleva la petición de 24 años de cárcel para Begoña Gómez de la organización ultracatólica por la senda del relato político, con un artículo en el que, directamente, hablan de un "paseíllo antes de las elecciones". Lo hacen aprovechando que, entre las peticiones de HazteOir al tribunal en el que se celebre la vista oral, está que "el presidente Sánchez y el ministro Bolaños declaren" como testigos.

Ya no esconden que la imagen del líder del Ejecutivo, uno de sus ministros más cercanos, varios cargos de Moncloa y casi una decena de nombres del ámbito empresarial y docente, sentándose a declarar, puede ser -si se produce, porque ahora le toca decidir a la Audiencia Provincial de Madrid- muy significativa en términos electorales. Por ello ya empiezan a especular con las fechas.

Son varios los medios que se han lanzado en la última semana, desde que Peinado dio por terminada la instrucción y dejó a Gómez al borde del banquillo por cuatro delitos, a publicar cuáles son los plazos para que comience el juicio oral. Es el caso del diario ABC, o de las cadenas de radio y televisión de Atremedia -Antena 3 Onda Cero-, que escriben que el único plazo máximo que se conoce es de 12 a 14 meses, y coinciden en que será, muy convenientemente, a mediados de 2027.

Y no está mal tirado, porque otro de los principales eventos que están fijados en el calendario para esas mismas fechas son las elecciones generales, que Pedro Sánchez tendrá que convocar, como tarde, antes de julio. La coincidencia entre las dos cosas en el tiempo no es casual, pero El Mundo ha abierto la veda de ponerlo explícitamente en una pieza, dejando claro que, cuando comience el juicio oral a la mujer del presidente, las referencias a las urnas van a ser una constante.

Peinado apunta a La Moncloa

Que La Moncloa ha estado muy presente en el proceso contra Begoña Gómez no es ninguna novedad. Ha quedado claro durante la instrucción del juez Peinado, con su obsesión por vincular la vida laboral de la mujer de Sánchez con una supuesta influencia del presidente del Gobierno, por implicar a Félix Bolaños o por estirar la causa al máximo con la asesora de Gómez en Moncloa, Cristina Álvarez, para la que la acusación popular pide 22 años de prisión.

HazteOir también pone en el disparadero al empresario Juan Carlos Barrabés, al que acusan de beneficiarse de contratos con la Administración. Todo ello en el marco de los delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida de los que acusan a la esposa del presidente, por haber, presuntamente, utilizado esa posición para enriquecerse. Son los mismos delitos de los que la acusa Peinado, y que la asociación ultracatólica, que unifica las acusaciones populares, da por buenos, como también lo hace con la decisión de que el juicio se celebre por la vía del jurado popular.

La organización ultra no esconde el verdadero objetivo: "Desde el momento del nombramiento de su esposo como presidente del Gobierno, aumentó la proyección institucional de la investigada", argumentan en su escrito, "siendo la misma consciente en todo momento de todo ello, y por tanto de la capacidad de influir en otros por sus vínculos personales". Por ello, piden las declaraciones como testigos de Pedro Sánchez, del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños; del secretario general del Departamento de Asuntos Económicos del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Manuel de la Roca; y del que fuera jefe de Gabinete de Sánchez, Iván Redondo.

Pero las pretensiones del magistrado y la derecha mediática con el Gobierno no se quedan ahí. 'OkDiario' publicaba este lunes que Peinado baraja querellarse contra Bolaños por, según él, difamarle desde La Moncloa. El ministro de Justicia ha sido de los miembros del Ejecutivo más duros con el instructor, cuestionando tanto la consistencia de algunas diligencias como la forma en que Peinado ha conducido la causa. El choque entre ambos alcanzó uno de sus momentos más tensos con la declaración de Bolaños en La Moncloa, una escena de enorme carga institucional que acabó reforzando la imagen de una instrucción cada vez más orientada al impacto público y menos al rigor prudente que se presupone a una causa de esta naturaleza.

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