La ex vicepresidenta del Ejecutivo de Mariano Rajoy defiende no haber tenido conocimiento de nungún seguimiento a Luis Bárcenas ni de ninguna investigación contra el extesorero del PP.
También ha negado que desde Presidencia le trasladasen que tenían interés en tener una mayor información sobre los escándalos que salpicaban a Bárcenas.
La ex vicepresidenta del Gobierno del Partido Popular Soraya Sáenz de Santamaría ya está prestando declaración ante la Audiencia Nacional como testigo del caso Kitchen.
La que fuera portavoz del Gobierno de Rajoy asegura que no hizo ninguna indagación sobre los papeles de Bárcenas y afirma no recordar varias noticias que se sucedieron del caso Kitchen, noticias que conocía, dice, a través de la prensa.
Javier Arenas afirma que "nunca" tuvo conocimiento de que Luis Bárcenas le grabasen a él ni a Mariano Rajoy hablando de una contabilidad B del Partido Popular.
Arenas ha admitido que mantuvo una relación de "amistad" con Bárcenas pero que esa relación "desapareció" cuando se supo que el extesorero del PP tenía una fortuna en Suiza.
Igual que hizo Rajoy el pasado jueves, Arenas asegura que abandonó su cercanía con Luis Bárcenas después de que saliera en los medios "toda la polémica sobre los papeles de Bárcenas y sobre las cantidades que este mantenía fuera de España".
Javier Arenas recuerda que en los años en los que estalló el escándalo de los papeles de Bárcenas, él estaba centrado en Andalucía y en su carrera política en la comunidad autónoma. "En mi etapa en el partido nacional, hasta 2003, el tesorero era Álvaro Lapuerta", afirma.
Javier Arenas, a quien Bárcenas apuntó al sostener que había tenido en su poder una grabación de un encuentro con este senador, a quien dijo haber hablado en un restaurante de Sevilla sobre "ingresos extracontables del PP" y de "quién cobraba del partido".
Según Bárcenas, esa grabación estaba guardada en un lápiz de memoria y en la nube, como el supuesto audio en el que se escucharía a Rajoy triturar una fotocopia de la contabilidad en B del partido, cuya veracidad negó de forma taxativa el exlíder del PP.
En marzo de 2014 entró como asesor en la Secretaría de Estado de Seguridad. "En 2013 no estaba en el Ministerio". Había colaborado previamente con el exnúmero dos de Interior, Francisco Martínez.
Solo a preguntas del abogado de Podemos, Sanchís ha defendido no recordar conversaciones con su exjefe, Martínez, relativas al caso. El letrado de la acusación de Podemos ha rescatado entonces un chat de WhatsApp entre Francisco Martínez y Sanchís y se le ha vuelto a preguntar si reconoce dicha conversación. "No la recuerdo, pero si está ahí debió ser así".
Acaba de terminar la declaración como testigo de Guillermo Bárcenas. Es el turno de Jorge Sanchís, exjefe de gabinete de Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Seguridad bajo el mandato de Mariano Rajoy.
El abogado de la acusación ha preguntado a Guillermo Bárcenas si el día que Sergio Ríos apareció en casa justo cuando estaba el 'falso cura' en el domicilio era su día libre o no. "Sí, era su día de descanso". "Llegó cinco minutos más tarde, cuando mi madre fue a la ventana y a pedir auxilio a gritos". El abogado también le ha preguntado si en esa fase de confianza se le daba acceso a Sergio Ríos a documentación o dispositivos.
Willy Bárcenas, hijo del extesorero del Partido Popular ha declarado que no sabe los movimiento de cajas de un sitio a otro: "A mí me intentaron dejar bastante al margen (...) Sabía lo que me contaba mi padre de una documentación, pero nunca lo vi".
"Mi padre se enteró por televisión de lo que nos había pasado en casa (...) Es absolutamente falso que funcionarios de Soto del real cenasen en casa de mi padre".
Guillermo Bárcenas, hijo de Luis Bárcenas, comparece como testigo y parte perjudicada del caso Kitchen. Asegura que la contratación de Sergio Ríos como chófer se dio a través del PP y que su padre "necesitaba una persona a su lado". "Su función era ser conductor", asegura.
"El comportamiento general hacia mi padre en prisión era muy hostil. Los 18 pirmeros meses fueron muy duros (...) Había motoristas que nos seguían y llevaban una cámara en el casco".
Otro de los puntos que sobrevuelan la comparecencia de Willy Bárcenas es la presencia de Sergio Ríos, chófer de la familia, poco después del asalto al domicilio. Según el relato mantenido por los Bárcenas, apareció en la vivienda pese a que ese día no trabajaba y sin que nadie le hubiera alertado de lo sucedido.
Con el tiempo, ese detalle cobró otra dimensión al conocerse la vinculación de Ríos con la operación Kitchen. La familia siempre ha visto en aquella aparición un elemento difícil de explicar, y su testimonio de hoy vuelve a dar peso a una de las sospechas más persistentes alrededor de aquel episodio.
La declaración de Willy Bárcenas también vuelve a poner sobre la mesa la sospecha de la familia de que Enrique Olivares no actuó por su cuenta. El hijo del extesorero sostiene que el asaltante conocía demasiados detalles personales y del interior de la vivienda como para pensar en una actuación improvisada o ajena a una estructura más amplia.
Ese convencimiento ha acompañado a los Bárcenas desde el principio y hoy vuelve a aflorar en sede judicial. Para la familia, el episodio encaja con el mismo objetivo que se investiga en Kitchen: localizar o hacer desaparecer material sensible que pudiera comprometer a dirigentes del PP.
Willy Bárcenas, hijo del extesorero del PP Luis Bárcenas y cantante de Taburete, declara este lunes en el juicio de Kitchen como perjudicado, en una jornada marcada por el recuerdo del asalto al domicilio familiar perpetrado por Enrique Olivares, que accedió a la vivienda disfrazado de sacerdote y amenazó a su madre y a él para exigir material sensible relacionado con el extesorero del PP.
Aunque esos hechos no forman parte del objeto concreto de este procedimiento, su declaración vuelve a situarlos en el centro de la atención. La familia sostiene desde hace años que aquel asalto no fue un episodio aislado, sino un movimiento conectado con la búsqueda de documentación comprometedora.
Las palabras de Bárcenas en la Audiencia Nacional abren una contradicción directa con la versión que Javier Arenas defendió durante la instrucción del caso. En 2021, el dirigente popular aseguró que solo había conocido los llamados papeles del PP a través de los medios de comunicación.
Ahora, el extesorero desmonta ese relato al afirmar que ambos llegaron a hablar sobre la existencia y el funcionamiento de la contabilidad paralela del partido. Esa discrepancia devuelve a Arenas al centro del juicio, no ya como una figura tangencial, sino como un dirigente al que Bárcenas atribuye conocimiento de primera mano sobre uno de los capítulos más delicados de la historia reciente del PP.
Luis Bárcenas ha señalado en el juicio de Kitchen a Javier Arenas como uno de los dirigentes del PP que conocían la contabilidad opaca del partido. El extesorero sostuvo ante el tribunal que el histórico dirigente popular sabía cómo funcionaba esa caja B y estaba al tanto del uso del dinero negro dentro de la cúpula del PP.
La acusación vuelve a colocar a Arenas en el foco político en plena recta hacia nuevas citas electorales en Andalucía, donde hoy mantiene escaño en el Senado por designación autonómica. Por ahora, el PP ha optado por no entrar al choque con estas afirmaciones y guarda silencio sobre el señalamiento lanzado por Bárcenas en sede judicial.
La comparecencia de Soraya Sáenz de Santamaría en el juicio de Kitchen despierta interés por la vinculación que tuvo con el CNI durante su etapa como vicepresidenta del Gobierno. Bajo su mando quedaron los servicios de inteligencia, un elemento que vuelve a sobrevolar el caso a medida que avanzan las sesiones en la Audiencia Nacional.
José Manuel Villarejo ha vuelto a agitar el juicio del caso Kitchen al emplazar públicamente a Soraya Sáenz de Santamaría a aclarar su papel en aquella etapa. El excomisario, una de las figuras centrales de la trama, lanzó un mensaje directo a la exvicepresidenta al reclamar que explique qué hacía entonces en relación con el CNI.
Su nombre aparece así de nuevo en una vista oral que examina si desde el Ministerio del Interior se impulsó una operación para arrebatar a Luis Bárcenas documentación sensible para el PP. Aunque Sáenz de Santamaría lleva años fuera de la política, su próxima declaración se sigue con atención por el peso institucional que tuvo durante los gobiernos de Mariano Rajoy.
El juicio por el caso Kitchen arranca este lunes una nueva fase en la Audiencia Nacional tras varias jornadas marcadas por las declaraciones de Luis Bárcenas y Mariano Rajoy. La vista entra ahora en su cuarta semana con nombres de peso pendientes de comparecer.
En esta nueva tanda de interrogatorios están citados Javier Arenas, Soraya Sáenz de Santamaría y Willy Bárcenas, hijo del extesorero del PP y vocalista de Taburete. El proceso, que se dirige contra la antigua cúpula de Interior del primer Ejecutivo de Rajoy, incluido el exministro Jorge Fernández Díaz, se aproxima además a su ecuador.
En el centro del caso sigue estando la presunta operación desplegada entre 2013 y 2015 para hacerse con documentación sensible de Bárcenas que pudiera perjudicar al PP, en pleno impacto de las pesquisas sobre la trama Gürtel y la contabilidad opaca del partido.