Bárcenas ha destapado la caja de los truenos. El extesorero del PP ha asegurado, con respecto a la Kitchen que todo empezó con el borrado y destrucción de sus ordenadores. “Esta operación se inicia por los responsables del partido en ese momento, y luego tiene un traslado, si eso se acredita, a los representantes del Ministerio del Interior, pero empieza en el partido”, situando así al expresidente Mariano Rajoy y, por responsabilidad en casaca, a María Dolores de Cospedal, entonces secretaria general del PP como la X de la cúpula del partido que habrían orquestado la trama Kitchen.

Esta frase no es baladí, pues hay que recordar que el que fue magistrado instructor del procedimiento, el polémico y ya jubilado juez, Manuel García-Castellón, se negó a imputar a Cospedal, en contra del criterio de la Fiscalía. Es más, con respecto al expresidente, ni tan siquiera se le tomó declaración en fase de instrucción y será, ahora, este jueves, cuando declare como testigo en el juicio que sienta en el banquillo al excomisario José Manuel Villarejo, y a la cúpula del Ministerio del Interior en la época en la que Rajoy era presidente del Gobierno y saltó el caso Gürtel.

También hay que recordar que tampoco se han podido incluir en el procedimiento tres conversaciones de Villarejo que no fueron incautadas en los registros, pero sí publicadas por diversos medios de comunicación, en las que quedaría acreditada la participación de María Dolores de Cospedal dentro del caso Kitchen.

Los audios

Respecto al contenido de los audios, en uno de ellos, quien también fuera secretaria general de los populares hablaba de que “lo de la libretita -en alusión a la finaciación en B del PP manuscrita por Bárcenas- será mejor poderlo parar”. En otro, Cospedal coincidía con Villarejo en que había que “laminar” al “cabrón del cabrón” en referencia al extesorero del PP Luis Bárcenas.

A ellos, se suman también los audios publicados en 2025 por RAC1 en los que Cospedal confesaba que le había “dicho el presidente” -Mariano Rajoy- que habían “encontrado” material a Bárcenas y le habían “limpiado todo lo que tenía”. En la misma línea, tampoco será escuchado el audio grabado en 2014 en el que Cospedal parece preocuparse por la situación de Sergio Ríos, quien en ese entonces ejercía de topo de la policía política, y cede a la petición del excomisario para nombrarle policía nacional para no dejar “flecos” ni “cadáveres”; un audio del que, además, se desprende que la exministra era conocedora de que Ríos ingresaba 2.000 euros mensuales para espiar a Bárcenas.