En su declaración en el Tribunal Supremo, Víctor de Aldama, el empresario conseguidor de la trama mascarillas en la que están acusados el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su entonces asesor Koldo García, entre las muchas aristas que se han abordado este miércoles en la cita judicial, ha precisado que el expresidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, “ni pidió ni cobró” dinero derivado de estas presuntas comisiones irregulares.
Siguiendo el relato de Aldama, Koldo García le pidió que pagara una comisión al actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática que, entonces, durante los años de la pandemia de coronavirus, estuvo al frente del Cabildo de Canarias. Sin embargo, el empresario ha asegurado que este nunca lo pidió y “no se pagó” cuantía alguna.
Koldo le dijo a Aldama que el entonces presidente canario, que acudía con frecuencia en aquella época a Transportes, iba a estar en “el famoso piso de Atocha 25” de la capital que él alquilo, aunque no llegaron a encontrarse. El empresario ha precisado que él se hacía cargo del alquiler de este inmueble y otro situado en el barrio de Salamanca de Madrid cuando las preguntas en el Supremo del Partido Popular se han referido al pago de “jolgorios” de los principales acusados.
Aldama desgrana las operaciones de Ábalos y Koldo ante el Supremo
En la ronda de declaraciones de los principales acusados en la trama, el primero en enfrentarse a las preguntas del tribunal y las acusaciones populares ha sido el presunto conseguido del ‘caso mascarillas’, quien ha asegurado que, al aterrizar en el Gobierno central, Koldo García le contactó para que constructoras les ayudasen en “la financiación” del PSOE: “Estaban un poco verdes cuando llegaron al Ministerio con más presupuesto de España, un sitio que para ellos era nuevo”, ha desgranado en referencia al verano de 2018 en adelante.
Ya en 2019, el asesor ministerial le avanzó que le presentarían “empresas constructoras” supuestamente para estos fines: “No es ninguna ayuda, pero se habla de la palabra ayuda, de 'cómo podemos ayudarnos para que ellos se lleven la licitación', que al final se la van a llevar, pero si les ayudamos a que la ganen, pues podremos tener un rendimiento que a nosotros nos hace falta para la financiación del partido”, ha añadido Aldama.
De estas “obras públicas” con empresas constructoras, Aldama ha precisado que de ahí salieron pagos mensuales de 10.000 euros a Ábalos y Koldo: “Las empresas empiezan a pagarme en efectivo y yo empiezo a llevar dinero, hago entregas en el Ministerio y en casa de Ábalos en El Viso”, unas operaciones que se extendieron, según su relato, hasta 2022.
Aldama ha situado a su vez el foco de la trama en el epicentro de Ferraz, implicando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como “el uno”, mientras que Ábalos actuaba como “el jefe”, aunque sin aportar pruebas que demuestren esta teoría.
La Fiscalía Anticorrupción solicita 24 años de cárcel para Ábalos y 19 años y medio para Koldo por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, aprovechamiento de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación. Para Aldama pide 7 años por esos tres primeros, de los que se declaró culpable en su escrito de defensa, por lo que le aplica la atenuante de confesión. Por su parte, las acusaciones populares que encabeza el PP, reclaman 30 años de cárcel para el exministro y su exasesor, mientras que para el empresario piden la misma pena que el fiscal.