El decano de la Facultad de Geografía e Historia discute con el capellán de la capilla en una de las protestas organizadas por colectivos ultracatólicos



El traslado a otra aula de la capilla ubicada en la facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid  (UCM), ha sacado a la luz viejas rencillas entre colectivos ultracatólicos y la jerarquía de la Iglesia católica. Y es que mientras que el Arzobispado de Madrid siempre se ha mostrado “dispuesto a seguir negociando” con la Universidad “para llegar a un acuerdo justo y consensuado”, colectivos como Hazte Oír han tratado de convertir el traslado en un escándalo mediático para así aumentar la presión en torno al rector de la Complutense, José Carrillo.

Acuerdo entre las partes
Ha sido este lunes cuando finalmente el Arzobispado de Madrid y la Universidad Complutense han firmado el acuerdo de traslado, pasando la capilla a estar ubicada en una de las clases ofrecidas por el equipo de Gobierno de la Facultad. De hecho, está previsto que a lo largo de las próximas horas se produzca el traslado del mobiliario hasta su nuevo emplazamiento.

Fricciones entre católicos
Un acuerdo que han dificultado las protestas y reivindicaciones realizadas en los últimos días por diferentes colectivos ultracatólicos. Precisamente, estas movilizaciones han destapado las divisiones cada vez más evidentes entre los obispos y asociaciones como Hazte Oír. Una prueba de estas fricciones se encuentra en el comentario que la Pastoral Universitaria de Madrid realizó en la red social Facebook el pasado 18 de julio. Ese día, los responsables de mantener el culto en las capillas universitarias de la capital se desmarcaron de la concentración que la plataforma Más Libres -dependiente de Hazte Oír-, había convocado ese mismo día frente al decanato de la Facultad de Geografía e Historia.

El mensaje de la Pastoral Universitaria
“Queremos dejar claro que la Pastoral Universitaria, así como el Obispado y el grupo de jóvenes cristianos que se lleva concentrando frente a la Capilla desde que el decano decidió cerrarla, se desmarcan del acto y no tienen nada que ver con él. Quien acuda lo hará a título personal. El obispado y las autoridades competentes, como se ha reiterado ya varias veces, se encuentran en estado de negociación y diálogo y no comparte ciertas formas de presión social que sólo sirven para crispar aún más el ambiente. Sólo queremos rezar. No representamos ningún grupo político”, publicó en su perfil de Facebook la Pastoral Universitaria de Madrid.

Mensaje borrado
Un mensaje que, poco después de ser recogido por medios de comunicación como Infovaticana, fue borrado de internet bajo la excusa de que había sido publicado de forma unilateral por un alumno universitario. Pese a ello, fuentes cercanas al obispado seguían criticando en privado los métodos de protesta que colectivos como Más Libres estaban promocionando para evitar el traslado de la capilla.

Comunicado de la Pastoral Universitaria de la Archidiócesis de Madrid desmarcándose de la convocatoria de Más Libres que fue retirado a los pocos minutos de ser publicado. Captura: Infovaticana



Diferentes estrategias
Y es que mientras el arzobispado se afanaba en llamar al “diálogo” y reconocía “la autoridad y competencia que la Junta de Facultad tiene sobre la reorganización de los espacios de la misma”, desde Hazte Oír se impulsaba una recogida de firmas exigiendo la dimisión del decano y lideraban tensas manifestaciones que, tal y como ocurrió el pasado viernes, han acabado con insultos y exabruptos hacía los responsables docentes.

https://www.youtube.com/watch?v=wL0ozHUkwbg

Amenazas de muerte
Cansado de la situación, el rector de la Universidad Complutense de Madrid, José Carrillo, incluso se vio obligado a denunciar públicamente haber recibido amenazas de muerte por el traslado de la capilla de la Facultad de Geografía e Historia, "algo que hasta los colegios católicos hacen".

La Universidad, cansada de la “crispación”
Desde la universidad pública madrileña siempre han insistido en que en todo momento se han ofrecido alternativas a las autoridades eclesiásticas, por lo que consideraban injustificada la "crispación" creada. En este sentido, Carrillo afirmó que se estaba "sacando de quicio algo objetivo, como es que la Facultad de Geografía e Historia, donde está ubicada la capilla, necesita más aulas y esa capilla está infrautilizada porque casi nadie va". Asimismo, desde el rectorado reiteraron que no había ningún tipo de persecución religiosa y que el respeto es una máxima de la universidad.

La extrema derecha tampoco ayuda
Un ambiente de crispación que tampoco han ayudado a mitigar los numerosos actos que partidos políticos de extrema derecha como Alternativa Española han promovido en la Universidad. Entre rezo y rezo, la formación ultra incluso lanzó un manifiesto en el que se acusaba a los dirigentes de la Universidad Complutense de querer borrar “toda referencia a la religión católica, quien fue la impulsora y creadora de la  Universidad,  desde sus instituciones, y sin ningún argumento convincente y justificable”. Algo que ha quedado desmentido tras el acuerdo alcanzado este lunes entre la Universidad y el arzobispado.