Las operaciones de cirugía estética se han convertido ya en una cuestión cotidiana, según las estadísticas. Dentro de la Unión Europea, los estudios demuestran que España lidera posiciones en apartados como la cirugía facial, pero no solo este.

Entre todas las opciones, es el aumento de mamas la más demandada. Se convirtió en la más solicitada ya en 2014, según el estudio “La realidad de la cirugía estética en España” realizado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) ese año. De hecho, desbancó a otra de recurrentes, la liposucción.

Antes de someterse a un aumento de pecho hay mucho que considerar, como ante cualquier operación estética. Hay que informarse sobre los riesgos, recurrir a una clínica experimentada con un cirujano profesional al frente, asegurarse de que el material de la prótesis está homologado, tener buen estado de salud y elegir una fecha adecuada.

La elección de la prótesis, precisamente, no es una cuestión menor. Conviene conocer, entre otras, la opinión dr fernández blanco, un cirujano plástico especializado en el aumento de senos con resultados naturales.

La simulación, una herramienta útil

En una de las consultas previas a la operación, el equipo médico proporciona un probador real, una prótesis de prueba que va incluida en un sujetador especial. Considerando la medida del pecho y el tórax, se seleccionan modelos que la paciente puede verse ante el espejo, para estudiar su imagen detenidamente.

El material textil que recubre el conjunto es del color de la piel, y la mujer se suele poner también su propia ropa para observar el efecto. Sin duda, ofrecerá una imagen que resultará determinante a la hora de hacer la elección.

El tamaño no importa, el resultado sí

La talla de sujetador que se alcance no es el factor clave a la hora de someterse a una operación de pecho. Como explica el doctor Fernández Blanco, una mujer corpulenta que tenga poco pecho puede alcanzar la 105, mientras que una delgada con un busto prominente no pasará, a buen seguro, de la 90. La estrechez o anchura del tórax tiene mucho que ver.

¿Dudas? Escoge la más grande

Un profesional con experiencia recomendará las opciones que resulten más estéticas a la paciente, pero es muy posible que le presente más de una posibilidad. Entre todas las que le vendrían bien, conviene escoger la más grande.

Con el tiempo, explica el doctor desde la web de la clínica, el pecho siempre baja un poco, y la vista acaba acostumbrándose. Considerando esto último, la experiencia le dice que es más probable que una mujer se arrepienta de no haberse puesto un poco más, a que se arrepienta de no haberse puesto un poco menos.

La proyección, otro punto a considerar

Es un factor que se conoce poco, pese a que determina la sensación de prótesis más grande o más pequeña, así como la naturalidad del resultado. La proyección hace referencia a la medida que el implante sobresale hace afuera, cuánto el pecho saldrá del tórax una vez se haya completado la cirugía. Como mejor se observa es de perfil.

La proyección se mide en grados, y lo habitual es que existan tres o cuatro tipos por prótesis, de manera que una implante de 350 gramos puede tener proyección media, alta o extra alta, según informan desde la clínica del doctor Fernández Blanco.

Es común usar perfiles altos (3/4) o extra altos (4/4), aunque si la paciente desea un aumento de pecho muy sutil, se usarán perfiles medios (2/4) para que la proyección no sobresalga apenas. En definitiva, cuanto más alto sea el perfil, más sensación de pecho grande dará.

No obstante, conviene tener en cuenta algo importante: la proyección se suma a la que ya tenía la mujer antes de ponerse en manos del cirujano. Esta resulta determinante a la hora de decantarse por una otra opción, por lo que las mujeres que tengan poco pecho usarán proyecciones altas o extra altas.

El valor de la experiencia

De todo lo que hay que tener en cuenta a la hora de someterse a un aumento de pecho, se desprende la necesidad de ponerse en manos de un profesional. Lo importante, además de que se cumplan las lógicas garantías de seguridad, es que la paciente elija en un rango de posibilidades que se adapten bien a su cuerpo, y que ofrezcan un resultado muy natural.

“Recuerda que a mayor tamaño menor naturalidad, y el pecho se verá más operado”, advierten desde la clínica.