El brote de hantavirus que ha encendido las alarmas sanitarias mundiales está planteando multitud de preguntas a nivel internacional, desde cómo se contagia, sus síntomas más característicos y hasta antecedentes de casos en humanos. Los contagios ocasionados en el ‘MV Hondius’ que partió a principios de abril desde Argentina para atravesar el Atlántico Sur, de los cuales se han registrado ocho y de los cuales han fallecido tres, han obligado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a intervenir para prevenir su expansión y poner en tratamiento y cuarentena a los afectados.

Según indicaciones remitidas por el Ministerio de Sanidad sobre este brote de hantavirus, esta enfermedad vive de forma natural en roedores, pero tan solo la variante de Andes se puede transmitir a humanos, aunque es un escenario “excepcional”, que se pueden infectar al inhalar aerosoles compuestos por heces, orina o saliva de roedores infectados.

Este virus, originario de la Patagonia argentina y chilena, es la cepa que se ha detectado a bordo del crucero de lujo y que, de una persona a otra, el contagio se puede producir por saliva y gotas respiratorias al toser, estornudar o hablar en cortas distancias. La persona infectada puede sufrir un síndrome pulmonar que, en el caso más grave, tiene una mortalidad del 50% -el detectado en el barco-; también fiebre hemorrágica con síndrome renal o nefropatía epidémica, pero ambas variantes no son las que conciernen a este caso.

Desarrollo, incubación y tratamiento

El curso clínico del hantavirus se comprende en dos fasos y su gravedad depende de la cepa. La primera de ellas, dura en torno a tres y cinco días con sintomatología de fiebre, malestar general, dolores musculares, náuseas y diarrea. La más grave se caracteriza por empezar a notarse justo después, con insuficiencia respiratoria, acumulación de líquidos en los pulmones e hipotensión que puede derivar en shock, siendo este estado donde se concentra la mortalidad.

Sin síntomas, el periodo de incubación del virus se puede extender desde una a ocho semanas, hasta 45 días como máximo. En cuanto al tratamiento, a fecha de hoy, no existe un medicamento específico ni vacunas probadas para tratarlo, sino que la atención médica se centra en aliviar los síntomas y ayudar a mantener las constantes vitales.

La prevención es clave, puesto que las recomendaciones precisan evitar el contacto con roedores y sus excrementos, ventilar espacios cerrados, no barrer en seco zonas que puedan estar contaminadas y gestionar los residuos.

Antecedentes

Este virus no es nuevo para la comunidad científica. Se remonta a los años 50 del siglo pasado, y se aisló por primera vez en la década de los 70 y, cada año, se vienen detectando casos en muchos países. Según los datos de la OMS, se estima que hay entre 10.000 y 100.000 infecciones anuales por hantavirus en todo el mundo, aunque se concentran en su gran mayoría en China y Corea del Sur, donde la fiebre hemorrágica con síndrome renal se ha convertido en los últimos años en un problema sanitario relevante; así como en el norte y centro de Europa, aunque su impacto es leve. En lo que concierne a América, aunque los casos sean menos numerosos, sí que resultan más letales, llegando al 50%.

En el continente europeo, se notificaron 1.885 casos en 28 países, con una tasa muy residual, del 0,4 por 100.000 habitantes, siendo el 96% de los casos correspondiente a la variante leve de Puumala. Finlandia y Alemania concentran más del 60% de la incidencia de este virus en toda Europa, teniendo en cuenta que nunca se ha detectado una transmisión de “persona a persona” entre las variantes europeas.

En lo que concierne estrictamente a España, no se ha notificado nunca un caso autóctono, aunque existe un caso documento de un viajero atendido en el Hospital de Vall d’Hebrón, en Barcelona en 2018 tras volver de Nepal con síndrome cardiopulmonar, aunque se trató de un caso importado.

El brote de hantavirus en el barco con destino a Canarias

Los contagios que están provocando la alerta sanitaria actual provienen de un brote detectado en el crucero de lujo ‘MV Hondius’ que partió de la Patagonia argentina con 147 personas a bordo entre pasajeros y trabajadores. En él, se detectaron ocho casos positivos, de los cuales tres resultaron mortales, siendo en Sudáfrica, durante una escala, donde se detectó el positivo de uno de los fallecidos.

Aún se desconoce a ciencia cierta el germen del contagio, pero se valora que el primero de ellos podría haberlo contraído en tierra y, posteriormente, haberlo propagado a bordo. Este marcos, la OMS, en coordinación con la Unión Europea, solicitó al Gobierno español acoger la embarcación en las Islas Canarias, debido a que Cabo Verde, donde se encuentra actualmente, no cuenta con los medios técnicos, sanitarios ni humanos para atender a la emergencia.

Este miércoles, tras la reunión de crisis del Gobierno, se procedió a dar luz verde a la operación y, en cuestión de tres días, el barco llegará al puerto secundario de Granadilla de Abona en Tenerife, donde los afectados se someterán a tratamiento, mientras que serán repatriados todos los miembros extranjeros asintomáticos. En este último caso, los españoles serán evaluados en la Base Militar de Torrejón de Arzón y, posteriormente, en el Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid, donde se someterán a cuarentena.

Posteriormente, y tras la última reunión mantenida por las autoridades españolas este miércoles, el Ministerio del Interior ha informado de que la evacuación de los pasajeros se realizará, previsiblemente, el lunes 11 de mayo, corriendo a cargo del Ministerio de Defensa el traslado de los pasajeros españoles hasta el hospital militar. De la misma manera, en lo que concierne a pasajeros de otros países, será este jueves cuando se mantendrá una nueva reunión con el Ministerio de Exteriores para “coordinar las acciones previstas”, según han precisado en un comunicado.

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