La odisea del MV Hondius continua, esperando ahora la llegada de este crucero de lujo a Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife, durante la mañana de este próximo domingo 10 de mayo. El navío, seriamente afectado por un brote de hantavirus, ha puesto en marcha de nuevo sus motores tras haber quedado anclado frente a la costa de Cabo Verde durante varios días hasta que, finalmente, los pasajeros afectados por esta enfermedad han sido evacuados. 

Ahora son un total de 144 las personas que siguen a bordo de este barco y que llegarán a Canarias proximamente. El debate se ha abierto ahora en torno a la posible cuarentena que tendrán que hacer o no los españoles que han cruzado el atlántico en este crucero. Por el momento, se apunta a que se plantea la posibilidad de hacerla de forma voluntaria, pero no termina de quedar claro. Se trata este asunto que ha provocado críticas y preocupación ante los mensajes contradictorios surgidos en el Ejecutivo nacional, ya que la ministra de Defensa, Margarita Robles, anunció este miércoles que la cuarentena de los 14 españoles del crucero en el Hospital Central de la Defensa 'Gómez Ulla' de Madrid será "voluntaria", mientras que, por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, afirmó que sí tendrían que pasar la cuarentena de forma obligatoria.

El MV Hondius y su brote de hantavirus están provocando nerviosismo en el panorama internacional. A lo largo de su travesía, han sido tres personas las que han resultado fallecidas fruto de esta enfermedad, mientras que dos miembros de la tripulación tuvieron que ser evacuados de urgencia ante su delicado estado de salud al haberse contagiado también. 

La posible propagación del virus a más pasajeros y miembros de la tripulación es algo que está despertando ahora una notable intranquilidad, ya que, según se ha conocido recientemente, fueron unos 40 pasajeros los que desembarcaron en la isla de Santa Elena, donde el crucero hizo escala para trasladar a tierra el cadáver del primer fallecido. Decenas de personas, entre ellos la esposa del neerlandés fallecido y que también moriría posteriormente debido al hantavirus, abandonaron el navío durante esta parada en territorio británico, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos.

Este hecho ha provocado sorpresa y hecho sonar alarmas, puesto que la compañía operadora del crucero había notificado únicamente que la mujer neerlandesa desembarcó con el cuerpo de su marido en Santa Elena y que posteriormente voló a Sudáfrica en un avión comercial. Ahora bien, no señaló que nadie más hubiera dejado el barco en esta escala en la isla.

La falta de control en torno a la ubicación de estas 40 personas, de las que no se conoce si se han contagiado o no, está provocando preocupación. Por el momento, las autoridades neerlandesas no han confirmado el paradero actual de estos pasajeros que desembarcaron, mientras que las autoridades de Sudáfrica y Europa están intentando rastrear su entorno para intentar establecer contacto con ellos.

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