El eclipse solar del próximo 12 de agosto está cada vez más cerca y, con él, los dispositivos de seguridad de las instituciones públicas también están preparando formaciones para que la velada se desarrolle correctamente. En este sentido, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este jueves la creación de un Comité Estatal de Coordinación y Dirección (CECOD) para garantizar el operativo, más aún cuando se prevé que cientos de miles de personas se desplacen la próxima semana hacia la mitad norte de la Península.

Son más de 350 puntos habilitados para poder ver el eclipse en buenas condiciones y, para garantizar la seguridad, serán desplegados 33.600 agentes policiales. En concreto, el peso del dispositivo recaerá en Guardia Civil, con más de 24.200 agentes, dada la mayor afección de los riesgos a contemplar en ámbitos rurales y la dimensión del despliegue que será preciso por parte de la Agrupación de Tráfico, que dedicará a estas labores casi 2.500 efectivos.

Asimismo, 20 embarcaciones del Servicio Marítimo (once en el Mediterráneo y nueve en el Atlántico) integrarán dispositivos de prevención ad hoc en el litoral costero e insular afectado, dada la previsión del cúmulo de observadores que hagan uso de este medio en dichos enclaves marítimos.

“Las altas temperaturas, la sequedad acumulada del combustible vegetal y la elevada presión sobre espacios naturales por los desplazamientos previstos obligan a extremar las medidas de prevención”, ha alertado el titular del Interior, al tiempo que ha pedido “responsabilidad y máxima prudencia” a la ciudadanía.

Puntos de observación y previsiones para la seguridad

Los análisis realizados hasta la fecha por la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias han identificado numerosos puntos de observación ubicados en zonas en las que podría darse peligro por incendio forestal, lo que se sumará a las altas temperaturas que se esperan para la jornada. Por ende, Marlaska ha insistido en la necesidad de trasladar tranquilidad para “disfrutar de este acontecimiento histórico”, pero que sea compatible a su vez “con la protección del medio natural y el cumplimiento estricto de las medidas de prevención”.

Al tiempo, las previsiones apuntan a entre 1,8 y casi 3 millones de desplazamientos hacia y desde los más de 350 puntos de observación distribuidos en buena parte de la geografía española. Además de ello, se han fijado 123 zonas de exclusión en las que el acceso está limitado o prohibido por temor a riesgos medioambientales.

La planificación especial para esta jornada pone el foco en la adopción de medidas de prevención y del refuerzo de la presencia policial en las áreas de observación, para garantizar la seguridad vial y la movilidad ordenada en torno a los principales accesos y ejes de retorno, y con carácter general en los principales ejes de transporte terrestre que se verán afectados por el incremento de la movilidad. También se reforzará la seguridad en nodos de transporte, puertos y aeropuertos, así como la protección del litoral y del espacio marítimo ante la previsión de un incremento de la presencia de embarcaciones en aguas marítimas próximas a la costa con motivo de la observación del eclipse.

El CECOD y el plan específico de Protección Civil

Además del ministro del Interior, en la reunión del CECOD han participado la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, junto a otros responsables de esa secretaría general; el director general de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, Eugenio Pereiro; el director general de Tráfico, Pere Navarro, así como miembros de las direcciones adjuntas operativas de Policía Nacional y Guardia Civil. También el Departamento de Seguridad Nacional de Presidencia del Gobierno; la Dirección General de Política de Defensa y la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ministerio de Defensa; así como la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación y la Agencia Estatal de Meteorología, del Ministerio de la Transición Ecológica y para el Reto Democrático, que han estado representados por sus máximos responsables.

El CECOD ha permitido poner en común el Plan Específico de Protección Civil elaborado por la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias, así como las medidas de coordinación y preparación impulsadas junto al conjunto de administraciones y organismos participantes.

Uno de los resultados más relevantes de esta colaboración es la creación de un Puesto de Mando Unificado en el Centro Nacional de Emergencias (CENEM) que facilitará la coordinación operativa durante los días previos y durante el propio eclipse.

El Plan de Protección Civil identifica cinco ámbitos prioritarios de atención: las aglomeraciones masivas de personas, las afectaciones a la movilidad, la posible saturación de las telecomunicaciones, los incendios forestales y los riesgos sanitarios asociados al calor o a una observación inadecuada del eclipse.

Además, y como el eclipse afectará a numerosas comunidades autónomas y movilizará recursos de muy distinta naturaleza, se ha previsto un refuerzo de los mecanismos de intercambio de información entre administraciones: delegaciones y subdelegaciones del Gobierno, servicios de emergencias autonómicos, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y operadores estratégicos, lo que permitirá compartir una misma imagen de situación y responder con rapidez a cualquier incidencia que pudiera producirse.

Recomendaciones para observar el eclipse

En los últimos días, las informaciones sobre la seguridad a la hora de observar el eclipse se han incrementado, debiendo de tener en cuenta así que se deben utilizar gafas de protección adecuada, puesto que el fenómeno puede causar daños irreversibles en los ojos. Lo que agrava el peligro es que la retina carece de receptores del dolor, por lo que no hay aviso, no hay ardor o dolor. La persona puede estar dañándose la retina de forma irreversible sin sentir absolutamente nada en el momento.

Se trata de la retinopatía solar, la cual causa, por un lado, la radiación ultravioleta genera radicales libres que dañan las células fotorreceptoras (conos y bastones); por otro, la energía infrarroja produce un efecto térmico directo, literalmente cocinando el tejido retiniano a nivel microscópico. Sus síntomas no siempre son inmediatos y pueden aparecer horas después, por lo que suele caerse en el error de no relacionar la causa y el efecto.

Para evitarlo, se deben utilizar las gafas de eclipse homologadas, que deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2, que establece que la transmitancia -cantidad de luz que atraviesa un material- no puede superar el 0,0032 %. Bloquean más de 100.000 veces más luz que unas gafas de sol normales. Están fabricadas con un filtro de polímero negro o con láminas de Mylar metalizado que absorben y reflejan por igual la radiación visible, ultravioleta e infrarroja. El sello ISO 12312-2 debe aparecer impreso en las varillas.

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