Las familias y profesores del colegio Alborada, en Alcalá de Henares (Madrid), redoblan su esfuerzo para hacer justicia frente a los presuntos abusos sexuales a menores que habrían tenido lugar en este centro concertado de carácter católico y con vinculaciones históricas con el Opus Dei, así como el silencio atronador que habría llevado a cabo el espacio académico atendiendo a la amplia documentación a la que accedía ElPlural.com para elaborar las diferentes informaciones que ha publicado en las últimas semanas.
Los padres y madres del alumnado que se habría visto afectado se enfrentan a “un titán”; es un “David contra Goliat”, en palabras de la parte damnificada. Por ello, siguen dos premisas: la de “estar unidos”, y la de rodearse de los mejores profesionales. Sin embargo, los pasos a seguir en este tipo de escenarios no son para nada sencillos, y es que a lo delicado de la situación se le suman un sinfín de trabas burocráticas y, en este caso concreto, parece, algo más que eso.
Con el fin de derribar el muro y llegar hasta el fin del asunto, los damnificados han decidido hacerse eco de los presuntos abusos sexuales en medios de comunicación y, una vez ha salido a la luz con más fuerza en prensa, en las redes sociales.
De esta manera, las personas afectadas por el que podía bautizarse como el ‘caso Alborada’ trabajan en paralelo vía correo electrónico -donde otros que hayan sufrido lo mismo pueden escribir para recibir ayuda y asesoramiento ante la inacción, denuncian, de quienes deberían prestar estos servicios- y desde hace unas semanas también en X o Instagram.
Pasos a seguir en caso de abuso sexual a menores
En estos portales, quienes se encuentran detrás de los perfiles, que prefieren mantener el anonimato por temor a represalias, republican artículos de interés sobre el tema y explican cómo actuar para aquellos que quieran hacerlo, pero no sepan cómo.
Bajo los títulos Guía sencilla para proceder en caso de sospecha de abusos sexuales en niños en nuestro caso concreto y Guía de pasos a seguir ante una sospecha de abuso infantil, afectadosalborada_ (cuenta de Instagram), recomiendan, por encima de todo, “actuar de manera ordenada” en la medida de lo posible y pese a lo complicado que resulta mantener un mínimo de calma.
Los pasos a seguir que emiten comienzan con una “evaluación médica”. Es decir, llevar al pequeño al pediatra, al que resulta de vital importancia “explicarle todos los indicios observados”, como por ejemplo “cambios bruscos de comportamiento a partir de fechas concretas, lesiones no habituales, cambios en su relación con la sexualidad, menciones simbólicas, como referirse a ‘un lobo’ u otros personajes extraños, pesadillas recurrentes o terrores nocturnos”. Tras ello, el profesional “realizará una valoración profesional para determinar si existen indicios de abuso”.
Después, se pasa a la “evaluación social”. “Si el informe del pediatra es positivo (confirma las sospechas), el caso pasará al trabajador/a social del ambulatorio o centro de salud”, quien “realizará una entrevista con la familia”, y “si este informe también es positivo, se unirán ambos documentos (médico y social) para ser enviados al juzgado y adjuntarse la denuncia”.
Ya pasamos al ámbito judicial. “Con los informes en mano, debe acudir a la comisaría de policía”. “En este caso específico, es suficiente con indicar que se trata de una denuncia relacionado con el caso del colegio Alborada”, detalla la guía, esgrimiendo como “recomendable” presentarla “de forma conjunta con la documentación médica y social obtenida previamente”.
El siguiente paso atiende a la “asistencia jurídica y prueba preconstituida”. “Una vez interpuesta la denuncia, el siguiente paso es buscar un abogado (ya sea privado o de oficio)”, una figura absolutamente clave para “solicitar la prueba preconstituida” y “agilizar el procedimiento”.
Lo primero “permite que la criatura dé su versión de los hechos de una forma protegida y temprana, evitando que tenga que declarar en el juicio dentro de varios años y revivir el trauma”. En cuanto a lo segundo, es sencillo: “El abogado se encargará de mover los trámites judiciales necesarios”, lo cual ahorrará a los denunciantes un trabajo denso para el que nunca se está preparado salvo que seas experto en el tema, pero mucho menos en episodios de abusos.
En última instancia, los afectados aluden al “proceso judicial” propiamente dicho: “Tras completar estos trámites, comienza la fase de espera. Es importante mentalizarse de que los procesos judiciales suelen ser lentos, por lo que se requerirá paciencia y apoyo emocional para el menor y la familia durante este tiempo”.
Dónde acudir si estoy afectado por el caso Alborada
Si estás afectado por el caso Alborada puedes acudir a:
- afectadosalborada@gmail.com (Gmail)
- @afect_alborada (X)
- afectadosalborada_ (Instagram)