Guardiola, el mejor entrenador del mundo, está desesperado. El fallo de la Audiencia Provincial de Múnich, que ha condenado a tres años y medio de cárcel a Uli Hoeness (hasta hoy presidente del Bayern y su mecenas para que recalara en Múnich) por evadir 27,2 millones de euros, lo ha dejado en pelotas.

Pep sin cobertura
Y descolocado. A pesar de su currículo y de todos sus títulos; tanto en el Barça como en el Bayern. Y siendo el técnico más laureado y cotizado del mundo. Todo porque el que se queda al mando, Franz Beckenbauer, presidente de honor, lo tiene claro. Y no tiene pelos en la lengua: “Con el fútbol de Guardiola me aburro. Como en el Barça, terminará por hacer que los partidos del Bayern no se puedan ver”.

Guardiola no entiende nada
Ni nosotros tampoco. ¡Y eso que el Bayern es el mejor equipo del continente y que a día de hoy ya ha ganado dos títulos (los que ya querrían Florentino o Mourinho): Supercopa de Europa y Mundial de Clubs. Y eso que en dos semanas revalidará el título en La Bundesliga (lleva 20 puntos de ventaja al segundo) y es el máximo favorito para ganar por segundo año consecutivo la Champions League.

Beckenbauer pasa del tiqui-taca
El entorno de Guardiola se ha dado cuenta de muchas cosas desde que aterrizó en Munich. Los alemanes, además de beber cerveza, pasan del tiqui-taca, del fútbol control, de dormir los partidos y… como a Beckenbauer, les gusta más el juego directo. Así les va con su selección: sin ganar un título europeo o mundial.  Mientras, con el método de Pep, La Roja marca tendencia en el mundo y, con Del Bosque como embajador, engordando su palmarés.  “Por eso ficharon a Guardiola, para que el Bayern, un poderoso equipo diesel, se moviera en el campo con el sistema Barça, con el sistema que inventó Pep”, comenta a ELPLURAL.COM un colaborador del técnico de Santpedor.

El futuro de Guardiola en el aire
Aunque Pep, el entrenador mejor pagado del fútbol mundial (12 millones de euros netos por temporada) tiene dos años más de contrato con el Bayern), los últimos acontecimientos que han pasado en Múnich puede que… Puede pasar cualquier cosa a final de temporada. Porque Guardiola, con su actual currículo, siempre tendrá la sartén por el mango. Siempre ha ido por libre y no se ha quedado un minuto más en el sitio donde creía que era cuestionado. ¡Qué se lo pregunten a Josep Lluis Núñez, expresidente del Barça!

La justicia alemana sí funciona
Pero del futuro de Guardiola (técnico que en el último lustro ha revolucionado el fútbol mundial) hablaremos de aquí a junio. De verdad, los alemanes no conocen a Pep. Ni a su entorno. Como Guardiola gane la Bundesliga, que la tiene ganada, y la Champions se toma una cerveza y un Frankfurt y los deja plantados. Otra cosa, el sistema o entramado judicial español debería fijarse en el alemán. A los hechos me remito. En cuatro días el juez de Munich, tras una investigación seria y rigurosa y tras tomar declaración a tropecientos testigos, ha condenado a tres años y medio de prisión al presidente del Bayern de Múnich, el equipo de fútbol más importante de Alemania y el embajador de todo el país. Esos jueces, además de serios, son rápidos.

¿Creen que en España nuestros magistrados estrella en cuatro días meterían entre rejas, si hubiera motivos, al presidente del Real Madrid o al del Barcelona? ¿Tendrían pelotas? ¿Pero si el del Barça, Sandro Rosell, ha dimitido, está en su casa, y nadie se pregunta por qué se ha ido? ¿Pero si el expresidente del Sevilla  estará en la cárcel los próximos siete años por malversación de fondos y por apropiación indebida del dinero de los ciudadanos de Marbella y todo el fútbol  español en las últimas semanas se ha arrastrado y se ha puesto de rodillas para pedir su indulto?

Me gusta el sistema de Guardiola, el fútbol del Barça y el de La Roja, pero me ponen cachondo los fallos de los jueces alemanes. ¿A ustedes no?