La Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha pedido a Estados Unidos que pormenorice la decisión tomada por su presidente, Donald Trump, este viernes, para proceder a la retirada de aproximadamente 5.000 efectivos desplegados en Alemania el marco de una revisión más amplia de su presencia militar en Europa. El Pentágono ha confirmado una "retirada progresiva en un plazo de entre seis y doce meses" de parte de sus fuerzas en uno de sus grandes bastiones europeos, en lo que se trata del último episodio de fricciones entre el presidente estadounidense y sus aliados en la Alianza Atlántica.

Trump lleva años denunciando que Estados Unidos está siendo víctima de una estafa por parte de sus socios europeos, que hacen todo lo posible para mantener en el mínimo sus contribuciones a la defensa europea mientras su país asume toda la carga; una opinión que han disputado constantemente diferentes gobiernos europeos. Sin ir más lejos, este mismo viernes, el norteamericano cargaba explícitamente contra España e Italia y los acusaba en falso de estar a favor de que Irán consiga un arma nuclear. A través de las redes sociales, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, ha confirmado que le ha llegado la noticia de la decisión y ahora mismo la alianza "está trabajando con Estados Unidos para entender los detalles de su decisión sobre su posición de fuerzas en Alemania".

En cualquier caso, el "ajuste", como lo llama Hart, "subraya la necesidad de Europa para seguir invirtiendo más en defensa" y "asumir una mayor parte de responsabilidad en la seguridad conjunta", en un mensaje que, directamente, se posiciona en favor de la decisión tomada por el estadounidense y responsabiliza al viejo continente del estado de las relaciones. Hart, en este sentido, ha recordado los "progresos" realizados hasta la fecha, en particular el "compromiso" de los aliados de EEUU para invertir el 5% de su PIB en Defensa, como se acordó el año pasado en la cumbre de La Haya. "Seguimos confiando en nuestra capacidad para garantizar nuestra capacidad de disuasión y defensa a medida que continúa este cambio hacia una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte", ha concluido la portavoz.

Una decisión "predecible" a ojos de Berlín

Por su parte, el ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, considera que la decisión de Estados Unidos, además de "predecible", es un claro indicio de que los aliados europeos en la OTAN deben reforzar su cooperación para garantizar su seguridad mutua, plegándose, del mismo modo que la portavoz atlántica, al presidente estadounidense.

"Como europeos, tenemos que asumir una mayor responsabilidad sobre nuestra propia seguridad", ha opinado Pistorius en declaraciones a la agencia DPA, en línea con los comentarios realizados previamente por la portavoz de la OTAN en respuesta a la decisión norteamericana. No obstante, Pistorius también ha considerado que la presencia de tropas americanas en Europa, y concretamente en Alemania, es una situación que "redunda en interés de todo el mundo". "Colaboramos estrechamente con los estadounidenses por la paz y la seguridad en Europa, por Ucrania y por la disuasión conjunta", ha añadido.

La medida de la Casa Blanca, cabe recordar, llegaba a modo de represalia por la posición alemana sobre el conflicto en Oriente Medio. En términos generales, Alemania se ha negado a hacer seguidismo ciego a Washington en el conflicto,y las últimas intervenciones del canciller alemán, Friedrich Merz, han estado marcadas por afirmar que Teherán está "humillando" a Estados Unidos en la guerra, tras unos días con la paz al filo de la navaja tras el plante de la delegación iraní a Washington en Islamabad (Pakistán). El jefe del Ejecutivo alemán, en el marco de un encuentro con estudiantes, cargó las tintas contra Estados Unidos, aduciendo que su homólogo carecía de estrategia alguna y que las autoridades iraníes estaban jugando con "toda una nación".

Los comentarios de Merz llegaron a oídos de Trump, que respondió con su clásica verborrea exclamatoria no solo al canciller alemán, sino también a Pedro Sánchez y a Giorgia Meloni. Si bien el teutón es el más comedido de los tres a la hora de pronunciar su oposición a la guerra con Irán, es el primero que ve cristalizadas las amenazas del magnate. "Creen que no pasa nada si Irán tiene un arma nuclear. ¡No tiene ni idea de lo que está hablando!", vociferó el republicano en su propia red social. "¡No es de extrañar que a Alemania le vaya tan mal, tanto económicamente como en otros aspectos!", remachó.

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