El Ayuntamiento que preside Rita Barberá continúa sin permitir que  la familia de Teófilo Alcorisa exhume el cuerpo de la fosa común a la que fue arrojado en 1947. Pilar, la hija, que ha cumplido ya 83 años, ha pedido ayuda a través de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valencia a Baltasar Garzón. El despacho de abogados del juez  se ocupará pro bono de ejercer las acciones oportunas.

Se llevaron al padre para capturar al hijo
Pilar relató hace ya tiempo a  ELPLURAL.COM que cuando era una niña de seis años vio con horror como la guardia civil llegó un día a su hogar buscando a su hermano Pedro de 26 años entonces, 91 ahora, que se había echado al monte de guerrillero. Fue el 14 de abril de 1947. Le dijeron al padre que si el hijo no estaba, se fuera con ellos al cuartelillo. El padre, agricultor, apicultor, con otros cinco hijos en casa, los más pequeños de 12, 9 y 6 años, marchó con ellos. “Fue la última vez que lo vimos”, rememoraba Pilar.

“Ahorcado” con los cordones que no tenía
Vivían en Higueruelas, una aldea de Santa Cruz de Moya, en Cuenca. Al padre se lo bajaron a Valencia a un cuartel, “al calabozo de Arrancapinos”, dice Pilar. “Luego ya no sé decir si fue el alcalde o quién que nos dijo que se había muerto, ahorcado con los cordones de los zapatos. ¿Qué cordones? ¡Si llevaba albarcas, no tenía cordón alguno”.

Pedro el  guerrillero
Si a Teófilo le preguntaron por su hijo, poco podía saber de su paradero, Pedro era resbaladizo y silencioso, enrolado en la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA), en pleno apogeo del maquis.

Los hijos le encontraron 60 años después
Sesenta años más tarde los hijos dieron con su paradero y en diciembre del año 2009, solicitaron la exhumación de su padre, enterrado en una fosa colectiva en el Cementerio Municipal de Valencia. Cuatro años después, y a pesar de la avanzada edad de Pilar y de su hermano, el Ayuntamiento de Valencia denegó la autorización de esta exhumación.

Piden ayuda al Sindic
“Ante el desamparo absoluto por parte del Ayuntamiento de Valencia, los familiares de Teófilo Alcorisa se han visto obligados a recurrir al SÍndic de Greuges, cuya queja han presentado el día de hoy”, relata la ARMHV en un comunicado. “Acudimos al Síndic de Greuges con la esperanza de que intervenga ante el Ayuntamiento de Valencia a fin de que se aplique la Ley de Memoria Histórica y conceda la autorización de Teófilo Alcorisa para que pueda descansar en paz".

Denunciado ante la ONU
“Este caso ha sido denunciado ante el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de Naciones Unidas. El Grupo de Trabajo transmitió el caso al Gobierno en diciembre de 2013, expresando su deseo de que se llevaran a cabo las oportunas investigaciones para poder esclarecer el destino y paradero de la persona desaparecida y proteger sus derechos. Hasta hoy, la actuación de la Administración Pública se ha limitado a dilatar el procedimiento y denegar la exhumación”, añaden.

Autorizados pero…
“La familia puso en marcha su recuperación en cuanto apareció una Política de apoyo a las actividades memorialistas en 2007, obteniendo una subvención del Ministerio de la Presidencia para cubrir los gastos de la exhumación. Cuentan con la autorización de la Consellería de Sanitat, de conformidad con lo dispuesto por la Ley de la Memoria Histórica y el Reglamento de Policía Sanitaria de la Generalitat Valenciana.

…con la exhumación denegada
Desde entonces, la exhumación de Teófilo Alcorisa está bloqueada. La subvención tuvo que devolverse por agotar el plazo sin haber obtenido resolución alguna del Ayuntamiento.

La familia ha interpuesto ahora un recurso de reposición ante el Ayuntamiento antes de acudir a la vía judicial.

El Ayuntamiento viola la Ley
“En su resolución, el Ayuntamiento de Valencia no cita en ningún momento la Ley de Memoria Histórica, negando toda condición de víctima de persecución o violencia, por razones políticas, ideológicas, o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil y la Dictadura”, explica la ARMH. “El Ayuntamiento viola las propias disposiciones de esta Ley y el procedimiento que esta determina para la localización e identificación de las personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la Dictadura".

Contra los derechos humanos
Destaca la asociación que la exhumación de una víctima de desaparición forzada y enterramiento conforme a sus costumbres y ritos, “es propia de una sociedad democrática. Lo contrario viola los derechos humanos más fundamentales de la persona desaparecida y sus familiares, dos de los cuales ya fallecieron en este tiempo de bloqueo”.

Interviene el despacho de Garzón
“La familia Alcorisa, pese a todo, sigue adelante y reitera la petición de exhumar a su padre”, continúa la Asociación que añade: “Ante tan evidente injusticia, el despacho de abogados de Baltasar Garzón, ILOCAD, ha aceptado llevar este caso pro bono. Agradecemos a Baltasar Garzón su ayuda, y hacemos pública nuestra determinación de llegar hasta donde sea preciso”.