Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en España y las consultas de cardiología figuran entre las de mayor demanda asistencial del Sistema Nacional de Salud. Según los últimos datos del Sistema de Información sobre Listas de Espera (SISLE), correspondientes al cierre de 2025, más de 180.000 pacientes permanecen pendientes de una primera consulta con el cardiólogo y el tiempo medio de demora en España alcanza los 68 días. Además, prácticamente la mitad de los pacientes (49,2 %) espera más de dos meses para ser atendido.
En comparación con la media nacional, los hospitales madrileños destacan por sus reducidos tiempos de espera. Tan solo unos pocos la superan; de hecho, la mayoría registran demoras muy inferiores. Según los últimos datos del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), correspondientes al mes de mayo, la Fundación Jiménez Díaz es el que mejor tiempo de espera presenta en consultas de cardiología de todos los hospitales de la Comunidad de Madrid (CAM) —incluidos los de alta, media y baja complejidad—, con una demora media de 5,57 días. Además, reduce en más de 11 días la espera respecto a abril, cuando registró 16,91 días.
Tiempos para consultas de cardiología por hospitales
Además de la Fundación Jiménez Díaz, entre los centros de alta y media complejidad también mantienen tiempos de espera inferiores a un mes el Hospital de Torrejón (14,29 días), el Clínico San Carlos (17,37), el Rey Juan Carlos (20,12), el Ramón y Cajal (20,29), el Gregorio Marañón (21,49), el General de Villalba (23,14), el Niño Jesús (24,03), el de Fuenlabrada (25,61) y el Príncipe de Asturias (28).
Por encima del mes de espera se sitúan el Hospital Fundación Alcorcón (30,02 días), el Infanta Leonor (30,31), el del Sureste (33,93), el de Getafe (42,98), el Universitario de Móstoles (47,1), La Princesa (48), La Paz (50,22), el Infanta Sofía (50,41), el Puerta de Hierro Majadahonda (50,48), el 12 de Octubre (58,44) y el del Tajo (60,83).
Al margen de esta clasificación se sitúan los hospitales de baja complejidad, cuya cartera de servicios y perfil asistencial hacen menos comparable su actividad con la de los grandes hospitales generales. En este grupo, el mejor resultado corresponde al Hospital Infanta Elena, con una espera media de 8,49 días. Completan la relación el Hospital Santa Cristina (26,5 días), el Infanta Cristina (29,77), el Hospital de El Escorial (47,32) y el Universitario del Henares (86 días). De todos los centros de la Comunidad de Madrid, tan solo este último supera los 68 días de media de espera nacional.
El comportamiento de los hospitales madrileños hace que la CAM se sitúe entre las autonomías con mejores resultados del país. Con una demora media de 43 días para una primera consulta de cardiología, registra un tiempo medio de espera 25 días inferior a la media nacional y solo es superada por territorios de menor tamaño como La Rioja (23), Navarra (35) y País Vasco (36). Madrid también presenta mejores datos que la mayoría de las grandes comunidades autónomas, muy por delante de Andalucía (77 días), Cataluña (78), Comunidad Valenciana (105), Canarias (80) o Extremadura (78).
Los resultados madrileños adquieren mayor relevancia si se tiene en cuenta que en consultas externas, el territorio presenta una de las mayores presiones asistenciales del país. Con 134,69 pacientes en espera por cada 1.000 habitantes, muy por encima de la media del país de 84,42. Sin embargo, esta alta demanda no se traduce en mayores tiempos de espera en esta especialidad.
Una red asistencial más ágil
Según el último SISLE la región mantiene un tiempo medio de espera para consultas de 68 días, claramente por debajo de la media nacional de 102 días. En otras comunidades con elevada presión asistencial, como Andalucía y Cataluña, la espera se eleva hasta los 136 y 120 días, respectivamente. Solo Castilla-La Mancha, La Rioja, el País Vasco y Cantabria —con una densidad de población comparativamente menor— registran tiempos inferiores a los de Madrid.
En definitiva, el sistema madrileño es capaz de gestionar un mayor volumen de pacientes sin que ello implique un deterioro proporcional en los tiempos de atención. Este comportamiento también se observa en las principales especialidades de consultas externas. Áreas como dermatología, oftalmología o traumatología, que concentran buena parte de la demanda, presentan en Madrid tiempos muy inferiores a los del conjunto del SNS, donde las esperas medias superan con frecuencia los 100 o incluso los 130 días.
La menor demora en el acceso a las consultas especializadas permite además acelerar la realización de pruebas diagnósticas, iniciar antes los tratamientos y derivar con mayor rapidez a los pacientes que precisan procedimientos intervencionistas o cirugía cardiaca. En un escenario marcado por el incremento de la demanda asociado al envejecimiento de la población y a la elevada prevalencia de las enfermedades cardiovasculares, Madrid consolida así una de las redes de atención cardiológica más ágiles del Sistema Nacional de Salud.
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