Madrid vuelve a destacar en el acceso a la sanidad pública al situarse entre las comunidades con menor tiempo de espera para una consulta de urología. Según los últimos datos del Sistema de Información sobre Listas de Espera (SISLE) la espera media en la Comunidad de Madrid es de 36 días, una cifra claramente inferior a la media nacional de 96 días -60 días menos- y muy alejada de los retrasos que se registran en otras regiones donde las demoras superan con frecuencia los dos y hasta los tres meses.

La urología es una especialidad clave en la atención sanitaria al abordar patologías muy prevalentes, especialmente en población adulta y envejecida, como los trastornos prostáticos, las infecciones urinarias de repetición, la litiasis renal, la incontinencia urinaria o determinadas patologías oncológicas. Se trata, además, de un ámbito asistencial con una demanda elevada y sostenida en el tiempo, por lo que se convierte en un buen termómetro de la eficiencia del sistema sanitario.

El modelo hospitalario madrileño marca la diferencia

La posición de Madrid refleja una mayor capacidad de resolución en esta especialidad tan tensionada. Uno de los factores que explican los tiempos competitivos en Madrid es el modelo de organización de sus hospitales, especialmente los de alta complejidad, que asumen tanto una mayor demanda asistencial como los casos más complejos. Entre ellos, destaca la Fundación Jiménez Díaz, de gestión público-privada, que ofrece el menor tiempo de espera para una consulta de urología con apenas 10 días (10,03), no solo es el primero de entre los de alta complejidad sino también de toda la red hospitalaria madrileña. Le siguen entre los de su categoría el Ramón y Cajal, con 24,52 y el Hospital Clínico San Carlos, con 29,87 días. Por encima del mes de espera figuran La Princesa, con 31,97; La Paz, con 40,07; el Gregorio Marañón, con 40,23; el 12 de Octubre, 48,38; y el Puerta de Hierro Majadahonda, con 53,35 días.

Entre los de media complejidad, que atienden un menor volumen de pacientes y casos menos complejos, están por debajo del mes de espera el Hospital de Villalba: 15,87 días; el Infanta Leonor: 17,32; el Niño Jesús: 21,58; el Gómez Ulla: 22,67; el Hospital de Getafe: 24,79; el Rey Juan Carlos: 25,53 y el Severo Ochoa: 27,21. Entre uno y dos meses registran el resto de centros de media complejidad: Torrejón y Fuenlabrada (ambos con 32,46 días); el Príncipe de Asturias (34,05); el Infanta Sofía (38,85), Fundación Alcorcón (40,04), y el Hospital Universitario de Móstoles (53,8).

En los hospitales de baja complejidad, los tiempos de espera para urología también se mantienen en niveles contenidos. El menor registro corresponde al Hospital El Escorial, con 19,66 días, seguido del Hospital Universitario del Henares (23,38) y de un grupo de centros con esperas en torno a los 26 días, como el Infanta Cristina, el Santa Cristina y el Infanta Elena. Por encima del mes se sitúan el Hospital Central de la Cruz Roja San José y Santa Adela, el del Sureste y el del Tajo, que alcanza los 46,44 días.

Es de destacar que todos los hospitales de la red madrileña -tanto los de alta como los de media y baja complejidad- se encuentran muy alejados del tiempo medio del Sistema Nacional de Salud que asciende a 96 días. Incluso el centro madrileño con mayor demora de toda la red (Hospital Universitario de Móstoles), registra 42 días menos de espera.

Una especialidad con una elevada presión asistencial

En todo el Sistema Nacional de Salud, decenas de miles de pacientes aguardan una primera consulta de urología, con una tasa media de 3,35 por cada 1.000 habitantes. En la Comunidad de Madrid, a cierre de junio de 2025, la lista de espera estructural para esta especialidad alcanzaba las 21.887 personas, lo que equivale a 3,07 pacientes por cada mil habitantes. Se trata de un volumen relevante, aunque por debajo de la media nacional.

La diferencia significativa está en los tiempos de acceso. Madrid muestra una mayor capacidad de respuesta que otras comunidades con población similar o incluso inferior, como Cataluña o Andalucía, donde la espera media asciende a 168 y 117 días, respectivamente. Es la tercera comunidad con menor tiempo de espera de todo el país, solo por detrás de Cantabria (32 días) y La Rioja (34), ambas con una presión asistencial muy inferior a la madrileña.

En conjunto, el análisis de los tiempos de espera para una primera consulta de urología en la red hospitalaria madrileña apuntan a que los modelos de organización, la capacidad de gestión y la planificación de recursos son elementos decisivos para contener las demoras, incluso en hospitales con elevada presión asistencial. En este contexto, la coexistencia de centros de distinta titularidad y modelos de gestión en Madrid introduce un factor diferencial que contribuye a explicar la heterogeneidad de los tiempos de espera y abre el debate sobre la eficiencia organizativa como palanca clave para mejorar el acceso al sistema sanitario.