El último informe del Observatorio contra la violencia de género arroja unas cifras inasumibles, escalofriantes. Una mujer ha sido asesinada en España por su pareja o expareja cada 6,3 días desde el 2003. En 2025 fueron asesinadas un total de 49 mujeres, cifra que eleva a 1.342 el número de feminicidios cometidos desde 2003, año en el que empezaron a contabilizarse oficialmente.

Pese a tratarse de una de las cifras anuales más bajas de la serie histórica, arroja datos que ponen de manifiesto la necesidad de seguir perfeccionando las herramientas de las que disponen las administraciones para proteger a las víctimas: en 2025, una mujer fue asesinada por su pareja o expareja cada 7,4 días; una de cada cinco víctimas (22,4% del total), cuyas muertes dejaron 39 menores huérfanos, había denunciado a sus agresores.

Ese mismo año, 3 menores murieron a manos de las parejas o exparejas de sus madres, por lo que el número de niños y niñas víctimas de violencia vicaria desde que se tienen registros (2013) asciende a 65. En dos de los casos el agresor era el padre biológico de los menores y en el tercero se trataba de la pareja actual de la madre.

Pese a que las mujeres asesinadas en 2025 fueron 49 (una más que en 2024, cuando se contabilizaron 48 muertes), el promedio de feminicidios durante la segunda mitad de la serie histórica (2015-2025) sigue mostrando una tendencia descendente. En ese periodo, la media de feminicidios cometidos cada año fue de 51,8, mientras que en el periodo anterior, comprendido entre 2003 y 2014, había sido de 64,3. Si se toma en consideración toda la serie histórica (2003-2025), el promedio anual se sitúa en 58,3 casos.

El perfil de la víctima

Los datos objetivos obtenidos de los expedientes judiciales permiten trazar un perfil de las víctimas en función de su edad, nacionalidad y relación con el agresor. Estos tres indicadores bastan para mostrar que la violencia de género es un fenómeno caracterizado por su diversidad, pues su impacto alcanza a todos los ámbitos y orígenes: nacionalidad, clases sociales, grupos étnicos, edades, niveles de estudios, etc.

La media de edad de las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas durante 2025 fue de 47,3, casi tres años más alta que la media de edad de las víctimas de toda la serie histórica, que es de 44,4. En 2025, la víctima más joven tenía 19 años y la de más edad, 86.

En 2025, más de la mitad de las mujeres asesinadas por violencia de género (el 53 %) tenían entre 36 y 55 años, una franja de edad que representa a poco más de la tercera parte de la población de mujeres mayores de quince años. El siguiente grupo de edad con mayor número de víctimas mortales (16,3 %) es el que va de 26 a 35 años. Ocho de cada diez víctimas (39 de las 49, 80 % del total), mantenía la convivencia con el agresor en el momento de la muerte, un porcentaje muy superior tanto al de 2024, que fue del 67,3 por ciento, como al de la serie histórica (2003-2025), situado en el 63 por ciento.

La relación de parentesco más frecuente entre víctimas y agresores el año pasado fue el vínculo matrimonial, presente en el 42,9 % de los casos. El 83,7 % de los homicidios fueron cometidos por la pareja actual de la víctima, independientemente del tipo de vínculo existente entre ellos. El autor del crimen fue el exmarido o expareja en el 16,3 % de los casos.

Violencia vicaria

El informe recoge los datos relativos a los asesinatos de menores, hijos e hijas de las víctimas, en el contexto de lo que se conoce como violencia vicaria, una forma de criminalidad con víctimas de extrema vulnerabilidad a la que el Observatorio quiere dar visibilidad con el fin de aportar herramientas de conocimiento que puedan servir de apoyo en la adopción de decisiones por los órganos judiciales.

En 2025, tres menores fueron asesinados por tres agresores, dos de ellos padres biológicos de dos de las víctimas y el tercero, pareja de la madre en el momento de los hechos. Estas víctimas elevan a 65 el número de menores asesinados desde 2013, año en el que se empezaron a contabilizar, con una media de 5 casos cada año desde entonces.

El promedio de edad de los menores asesinados el año pasado, dos niñas y un niño, fue de 6,7 años. Si se tiene en cuenta la serie histórica, el 73,8 % de las víctimas, varones y mujeres prácticamente en igual proporción, tenían menos de 10 años. En cuanto a su nacionalidad, dos de los tres menores asesinados en 2025 eran españoles, como el 73,8 % de todos los niños y niñas víctimas de violencia vicaria desde 2013.