Cuando el horizonte de negociación entre Estados Unidos e Irán parece encauzar un acuerdo para cesar la guerra, el presidente de la Casa Blanca, Donald Trump, ha desgranado este jueves desde una reunión de su gabinete que el país de Oriente Próximo “está desenado llegar” al consenso: “No yo”, ha matizado.
Según ha deslizado, el régimen iraní “admite” la derrota y que esta situación de 26 días de conflicto armado “ha sido un desastre para ellos y no pueden recuperarse”: “Ahora hay una oportunidad de llegar a un acuerdo, depende de ellos”, ha emplazado. Sin esgrimir de esta manera una postura de paz, en caso de contrariedad desde la parte iraní al plan de paz, Trump ha advertido que seguirán “atacándoles” al contar con “le mejor fuerza aérea del mundo”.
En este sentido, ha indicado que su país desea lograr el “acuerdo adecuado” con Irán: “Si hacen el acuerdo correcto, entonces el estrecho de Ormuz se abrirá”. Al tiempo, ha referenciado a las ambiciones nucleares, señalando que Irán ahora cuenta con “la oportunidad de abandonar definitivamente” esta pretensión, aunque ya se verá “si quieren hacerlo”.
Por su parte, Steve Witkoff, el enviado especial de las negociaciones en Irán, ha confirmado en la junta de gabinete de Trump que ha trasladado una propuesta de 15 puntos a Teherán en el marco de las negociaciones, aunque, sobre su contenido, ha ahondado que el propio inquilino de la Casa Blanca ha dado órdenes de “mantener la confidencialidad y no negociar a través de los medios de comunicación, como hacen otros”.
Otro de los puntos clave del conflicto se remite a la explotación del petróleo iraní, sobre el cual Trump no ha descartado que pueda acabar haciéndose con el control de este combustible fósil si se alcanza algún margen de acuerdo. De la misma manera, ha equiparado este escenario bélico con la intervención militar que ordenó sobre Venezuela el 3 de enero, que acabó con la detención de su presidente, Nicolás Maduro, y la consiguiente transición en manos de Delcy Rodríguez. “Es una opción, como en Venezuela”, ha valorado al respecto.
Teherán responde al plan de paz de Washington
Bajo este marco, Teherán ha contestado a Washington este jueves con una respuesta a la propuesta estadounidense de finalizar la guerra; un documento en el que las autoridades iraníes exigen “condiciones de no repetición” de las hostilidades bélicas, tanto por Estados Unidos como por Israel, reiterando que el fin del conflicto también incluya a Irak o Líbano, otros puntos de la geografía de Oriente Próximo atacados durante este periodo.
La respuesta de Irán incluiría además que las acciones en el estrecho de Ormuz, donde Teherán ha limitado la navegación como respuesta a la ofensiva, incluidos ataques contra diversos buques, son parte de “su derecho legal y natural”. Estas mismas fuentes han alertado además de que las afirmaciones desde Washington sobre una voluntad de negociar son parte de “un tercer proyecto de engaño” para “presentarse como pacíficos”, “mantener bajos los precios del petróleo” y “contar con tiempo para preparar nuevas acciones agresivas en el sur de Irán a través de una invasión terrestre”.
Unas declaraciones que coinciden con la confirmación diplomática del Gobierno de Pakistán, que ha hablado este jueves de “conversaciones indirectas” entre las partes. El ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, había detallado que “en este contexto, Estados Unidos ha compartido 15 puntos que Irán está analizando”.
Trump reprende a la OTAN: "Nos vamos a acordar"
En la misma comparecencia desde la Casa Blanca, Trump ha cargado contra todos los aliados de la Alianza Atlántica, donde se ha priorizado una postura de corte más pacífico y en base al Derecho Internacional, descartando así la intervención militar en la zona en guerra. En este sentido, el presidente estadounidense ha dicho sentirse “muy decepcionado con la OTAN”.
En estos términos, ha deslizado una advertencia en clave internacional: “Nos vamos a acordar, nos acordaremos dentro de unos meses. Recuerden mis palabras. Nunca olvidaremos”, ha reiterado, reprochando al tiempo que Estados Unidos siempre “ha salido a su rescate, pero ellos no van a ayudar nunca”.
“Tenían que haberse ofrecido al principio de la guerra, o antes. Tenían que haber dicho que enviarían sus portaaviones entonces, no para el final de la guerra. Gracias, pero no nos hacen falta”, ha ahondado, entrando así en claro choque contra la dirección de Mark Rutte en la OTAN.
Por su parte, desde la Alianza Atlántica, su secretario general ha expresado su entendimiento con la “frustración” mostrada por Trump, pero ha incidido que Washington no avisó a sus socios europeos de la intervención militar sobre Irán, aunque ha entendido “el secreto de la operación”: “Lo que he observado es cierta frustración por su parte con los europeos por tardar en reaccionar a sus peticiones cuando se trata de garantizar que las rutas marítimas permanezcan abiertas”, ha aseverado Rutte en declaraciones a los medios.